UC dicta primer diplomado para formar guías locales
Araucanía apuesta por ser un destino turístico
Manuel Gedda, uno de los realizadores de la serie “Al Sur del Mundo”, encabeza innovador programa que busca crear redes de operadores turísticos con habitantes de la región y cautivar a los visitantes con tradición y naturaleza.
Por Carlos González Isla / La Nación
Fotos: Daniela Burgos
Manuel Gedda sabe lo que necesita un turista no tradicional exigente. Por eso quién mejor que él para dirigir el diplomado de formación de guías locales de ecoturismo, que por primera vez imparte la sede Villarrica de la Universidad Católica. Este profesor de Biología y Ciencias conoce bien de paisajes y lugares gracias a su trayectoria como uno de los realizadores de la serie "Al Sur del Mundo", que por varios años se exhibió por las pantallas de Canal 13.
"Esta es la primera vez que se hace en Chile un diplomado para formar guías de ecoturismo y la idea es que los alumnos generen después emprendimientos como guías operadores a nivel local que puedan ofrecer al público sobre todo de extranjeros", dijo a La Nación.
Además de tener a su cargo el diplomado, Gedda es el coordinador del Programa Chile Emprende al interior de la universidad, iniciativa pública-privada que cuenta con el apoyo de organismos estatales como el Servicio de Cooperación Técnica (Sercotec) para la implementación de proyectos innovadores, entre los que se encuentra este diplomado.
"La industria del turismo tiende a ser cada vez más especializada, lo que se llama turismo de nicho, que es muy selectivo, que ya no se dirige al público que busca playa y sol, por lo tanto, es un producto especializado que requiere de mucha preparación", precisó.
Tejiendo redes
El curso, que comenzó en marzo y concluirá en abril del próximo año, tiene matriculados cerca de cuarenta alumnos becados, de distintas edades, que tienen el denominador común de pertenecer a la Región de La Araucanía, los cuales deben capacitarse en el conocimiento de la flora, la fauna, el paisaje y las culturas locales.
Cada estudiante proviene de puntos distintos de la región: cordillera, centro y costa. Una ventaja que -según Gedda- se quiere aprovechar, por lo que se les incentiva a formar redes de operación conjunta, "vale decir, que puedan sumar la experiencia de sus productos entre sí, de manera de tener un producto mayor, un producto de destino y que puede generar muchos días de estadía acá en La Araucanía", sostuvo.
Para el documentalista este tema no ha sido desarrollado y por esa razón es que hay mucho trabajo en terreno con los alumnos, como el efectuado hace algunos días en el lago Budi, zona donde existen decenas de comunidades mapuches que con apoyo del municipio de Puerto Saavedra busca estructurar un destino etnoturístico. "El turista se prepara mucho para viajar, entonces queremos que él tenga una experiencia original y que lo pueda transferir a sus países de origen, porque se ha estudiado mucho que lo que vale en la industria turística no es la publicidad, sino que el boca a boca", señaló Gedda.
"El hábitat del cuervo"
La visita a terreno que se hizo al lago Budi se gestó por el interés de uno de los alumnos del diplomado, el joven mapuche Eliseo Huentén, quien comentó que realmente existe entusiasmo entre sus compañeros para establecer alianzas.
No obstante, hace hincapié en que las distintas comunidades necesitan el apoyo del Estado para transformar a La Araucanía en un destino turístico, ya que hay amenazas ambientales que deben ser subsanadas.
"Acá en la zona la pérdida de especies es muy grande, la introducción de especies exóticas como el eucalipto, empobrece el suelo y lo destruye", comentó Eliseo.
La historia de este alumno es muy particular. Tras terminar tornería en un liceo industrial decidió que lo suyo no era trabajar en una empresa, sino que seguir los pasos de su padre Moisés, quien se unió hace siete años al circuito etnoturístico de Puerto Saavedra y el lago Budi.
La decisión de su padre no fue fácil. Toda su vida Moisés Huentén la dedicó a la agricultura, pero las cosechas no daban para subsistir, motivo por el cual construyó un hostal al que llamó Anüweyeko ("Hábitat del cuervo" en mapudungun) ubicado en el sector de isla Huapi y donde el desayuno es pescado frito sacado del lago.
"A él le gustó el trabajo que tengo yo y dice que no quiere ser mandado por el huinca, quiere ser empresario, trabajar solo", dijo a este diario, luego de recorrer, a la usanza antigua, los distintos puntos del lago Budi en una canoa hecha de laurel, que ya no ocupa, salvo para mostrar a los turistas cómo pescaban y se desplazaban los habitantes de la zona hace décadas, antes que existiera una red de caminos, terraplenes y puentes que dieron mayor conectividad a lago. En su reemplazo, Moisés tienen un bote de madera, pero más moderno, con el que sale en la búsqueda matinal del peces como el huaquil, el lenguado, el róbalo que ofrece a sus huéspedes.
La Nación
Foto 1: Mapuches del Lago Budi
Foto 2: Manuel Gedda
Foto 3: Eliseo Huentén
Foto 4: Moisés Huentén
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Atina Chile - Villarrica Cultural


































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