Buscando material de lectura en el magnífico sitio Club de Lectura (en Bligoo, por supuesto) encontré este post de Pedro Verdugo donde presenta el libro El Misterioso Efecto Medici:
¿Hay un secreto para la innovación? Según parece, hay más de uno, y gente como Chan Kim, Clayton ChristensenTom Peters tienen algo que decir al respecto, pero Frans Johansson ha encontrado un par de cabos sueltos que puso en El Efecto Medici, que además de entretenido es muy nutritivo para los que andan, como yo, como nosotros, haciéndose preguntas por el fenómeno innovador. o
El primer gran aporte del libro es definir "La Intersección", esto es, el cruce de dos o más dominios de conocimiento, culturas o prácticas, del cual resultan ideas luminosas que, precisamente porque están en una intersección, suelen ser enteramente nuevas. Allí, el ejemplo de cómo se inventó el juego Magic: The Gathering es revelador.
El segundo, es lo que yo llamaría la "Ley de los Grandes Números": si quieres tener éxito innovando, debes estar dispuesto a fracasar muchas veces. Los grandes inventores, científicos o emprendedores han sido tipos que han hecho muchos intentos antes de llegar a tener algo de valor entre las manos. Es más probable encontrar una idea brillante cuando se tienen miles, que cuando se tienen cinco muy bien pensadas. Los innovadores son, entonces, las personas capaces de generar miles de ideas para abordar un problema, pero también los que al final ponen en práctica las mejores. Thomas Alva Edison fracasó miles de veces antes de inventar la ampolleta (bombilla, le llaman en otras partes).
Hay más, mucho más, pero les dejo esto a ver si se entusiasman.
-----------------------------------
Imaginactivo es:
Atina Chile - Villarrica Cultural





















Resumen comentado de El Efecto Medici
22/09/2007 - 01:35
Otra lectura. En los últimos coletazos del verano, y a medida que la agenda ya va llenándose las primeras entradas del nuevo curso, dos libros caen en mis manos. Con la intención clara de superar la media estatal de lecturas anuales, y aprovechando que desde un tiempo para acá me he pasado al transporte público, el tiempo de lectura que no dedico a repasar informes, presupuestos y artículos, los dedico principalmente a ensayos.
Ya he pasado por los aspectos artísticos de la red , los aspectos matemáticos de la organización de la información, y también los aspectos sociotécnicos, así que hoy llega algo relativo a la gestión. Aunque el blog se dedique a los aspectos técnicos, para mí es importante recordar que sin una visión, todas nuestras habilidades se convierten en frustración. Eso incluye los aspectos económicos, de gestión y también políticos (aunque sólo hablemos de políticas corporativas).
Esta lectura trata sobre la gestión de la innovación...
El efecto Medici (Deusto, 2005) trata sobre innovación.
A pesar de los que no piensan así, la innovación es clave, y es crítica. Lo es a muchos niveles, y en todas las áreas. Por ejemplo, en el entorno bibliotecario esta es una época de ebullición por la llamada biblioteca 2.0. Probablemente en la informática y las matemáticas en general eso esté más asumido, aunque en la informática, como área técnica con enfoque práctico, hay muchos problemas operativos por resolver. No es lo único, ni me voy a dedicar a enumerar todos los casos.
Lo primero es exponer la razón que lleva al título: Frans Johansson expone el poder que tiene la interdisciplinariedad, o como él lo llama, la intersección. Define el efecto Medici como la consecuencia que tuvo que los Medici pudieran reunir a un grupo tan grande de genios en un espacio tan concreto, y los intercambios que generó entre ellos para abrir las puertas del Renacimiento. No sé si abrió las puertas, pero desde luego fue un momento clave...
El libro se estructura en tres partes, desde mi punto de vista muy acertadas: qué es la intersección, cómo tiene lugar, y como se pueden crear las condiciones idóneas para innovar.
La intersección: una torre de Babel bien entendida
El libro se inicia con dos o tres historias personales que permiten introducir los aspectos clave: la innovación se da en mentes abiertas, capaces de romper esquemas (o de vivir sin ellos) y de compartir con otras personas de formación y trayectoria diferente.
Esa diferencia provoca que a lo largo de una conversación puedan surgir sorpresas, algo sencillo pero hasta ese momento imperceptible. Algo híbrido y nuevo.
Esa hibridez surge del intercambio, una fusión o mestizaje entre conocimientos que no se habían combinado nunca hasta el momento. Ese mestizaje puede surgir en la evolución personal de alguien que vive en circunstancias diferentes, o bien entre personas que se encuentran y comparten ideas.
Es en esas ideas donde el autor introduce el ya conocido concepto de Meme. Y expone que la innovación puede entenderse como la evolución trasladada a la vertiente intelectual y cultural de los seres humanos. Por lo tanto, la diversidad cultural, y las mutaciones de la información son claves.
En el libro se nombran casos de éxito tan dispares como la capacidad dramática de los personajes en los dibujos 3D de Pixar, la capacidad de innovación en la cocina, o la teoría de la evolución de Darwin. Cada caso presenta circunstancias de eclosión de ideas en la intersección.
La primera parte del libro, en sí misma es una puesta en escena. Es por eso que proporciona poca substancia, así que paso a comentar la segunda y, especialmente, la tercera parte.
Cómo tuvo lugar la intersección
Esta parte del libro expone lo que yo denominaría como los "aspectos tácticos" de la innovación. Se siguen exponiendo casos (es una tónica de todo el libro, mayoritariamente con acierto) en los que se viene a exponer una serie de conceptos clave:
En ese maremágnum de mezclas e intercambios, el autor aboga por encontrar un equilibrio entre la visión transversal y la vertical (especializada). No se trata de ser "maestro de nada", ni especialista en girar una ruedecita a medio radián por segundo.
Cómo prepararse para innovar
Entre el final de la segunda parte y toda la tercera es donde creo que hay gran parte de la substancia de este libro.
La primera de las claves, que ya he leído en otras partes, es generar activamente muchas ideas. Dar rienda suelta a la verborrea mental. Para no provocar desajustes mentales a quienes nos rodean, el autor propone la clásica libretita. Actualmente la grabadora del móvil es una buena solución.
Ante esa situación, cabe comentar unas conclusiones a las que han llegado diversos estudios sobre la lluvia de ideas: el mito de hacerlo en grupo funciona, pero acostumbra a ser peor que hacerlo individualmente. La razón es que la gente se coarta, o que simplemente la memoria instantánea donde se guardan las ideas fugaces no está preparada para razonar ante el resto. Es por eso que el autor sugiere la combinación del brainstorming con el brainwriting.
Después de la fase de euforia del brain-loquesea y de la habitual fermentación en el cajón, debe llegar el momento tranquilo de evaluar. Evaluar es un acto sosegado. No estará faltado de creatividad, pero para conseguir que las ideas tomen forma, es necesario dejar las prisas a un lado, e inspirarse.
Esto viene al caso porque el autor también nombra ciertos estudios en los que se puso a prueba la relación entre creatividad y presión. Los resultados fueron claros: la presión no favorece a la innovación. Si la persona que innova tiene presiones externas, dedicará más tiempo a controlar en "no pasarse" que en crear. Evitar la creación de estas barreras implica favorecer la innovación.
A eso hay que añadir una dura posibilidad: si tu red de contactos te limita a la hora de innovar (porque no quieras fallarle o porque rechazan tus intenciones), la innovación implicará alejarte de ésta. Cambiar de entorno. Quizá sea eso lo que necesites para innovar. Puedes pensar en casos de personas que se van al extranjero, que cambian de empresa, se alejan del entorno familiar... Es una posibilidad dura de aceptar, pero quizá pueda ser necesaria.
Aparte de la adecuación de la red, para convertir las ideas en innovación es interesante crear el ambiente y las condiciones adecuadas. De poco le serviría al músico la inspiración si está en un ambiente perturbador, y con pocos medios para plasmar su capacidad creativa.
Uno de los aspectos claves que remarca el autor es la capacidad de asumir los errores como parte inherente a la innovación y el éxito: de lo equivocado se sacan conclusiones e ideas nuevas. Es por eso que las empresas implicadas en la innovación deben valorar positivamente tanto los fracasos como los aciertos: lo que debe ser penalizado es la falta de actividad. Esa aceptación pasa por crear un ambiente libre de juicios de valor sobre los que se equivocan, porque hay diferencias substanciales entre el error y el fracaso.
Esta capacidad de aceptar los errores lleva a otro aspecto clave: mantener la motivación. Motivar un equipo que avanza soportando los bofetones de la innovación es algo realmente crítico. Si alguien es capaz de ponerse en la piel de quien innova sabe que debe tener una voluntad de hierro y un nivel alto de fe en su actividad. Acabar el dia y no tener claro si se ha hecho (ni que decir acabado) algo de provecho es algo que desgasta. Quizá ésta sea una razón más para buscar el provecho en el error.
Otro de los aspectos interesantes que me han llamado la atención es que la tarea de innovar se traslada a la planificación económica: es necesario reservar fondos en un proyecto para intentarlo dos o más veces: es muy poco probable que te funcione a la primera, o a la segunda. Pero eso no implica que estés en un mal camino: si encuentras la intersección y tratas de innovar mezclando, puedes encontrar el éxito. Lo que está claro es que en la mayoría de casos necesitarás medios económicos para conseguirlo.
Para mí esta es la parte mejor conseguida de todo el libro. Sin lugar a dudas. Tratándose de un libro donde lo que se trata es lo esencialmente diferente, me parece un gran mérito ser capaz de especificar una serie de principios básicos que permitan a cualquier persona o grupo innovar.
Comentarios finales
La lectura de este libro me había sido eufóricamente recomendada, y a raíz de eso su lectura era arriesgada, por lo que provocan las expectativas (a partir de ahora, barreras asociativas). En algunos momentos me ha recordado al pensamiento lateral de Edward de Bono, aunque el estilo de escritura es totalmente diferente (a mí me gusta más el de Johansson).
La tercera parte del libro me parece excepcional, por lo fundamentada, sencilla y coherente que la ha presentado el autor. Es por eso que recomendaría su lectura a quienes se quieren adentrar en el mundo de la innovación, ya sea a nivel profesional o personal.
Ahora bien, para aquellos que se dedican a innovar a diario y utilizan sus propias técnicas creativas (pocos en España por lo que dicen las estadísticas), el libro puede quedarse corto. Para esos perfiles, más creativos e incluso menos técnicos, el libro puede resultar una recopilación de casos de éxito, y poco más.
He leído un resumen de la primera parte del libro en casiseguro. Quizá os pueda aportar algo: ya podéis ir, no me pondré celoso :-D.
--------------------------------------------------
Imaginactivo Atina Chile