Pensamiento Imaginactivo

Difundiendo la creatividad e innovación para la gestión de organizaciones y Pymes

Nuestra Misión

Difundir la creatividad y la innovación para la gestión de organizaciones sociales, emprendimientos y Pymes.
    Manuel Gross Osses (Quilpué, Chile).

Top One en Buzzear.net Chile

Ranking de blogs de Chile

Feed RSS: http://manuelgross.bligoo.com/rss/node

"No permitas que te roben las ideas. Regálalas!" Sir Ken Robinson

creative_commons_logo.jpg

Ultimas publicaciones

Una situación frecuente

Había que hacer un trabajo muy importante y “Cada uno” estaba seguro de que “Alguien” lo haría.

Cualquiera” pudo haberlo hecho, pero “Ninguno” lo hizo. “Alguien” se disgustó por eso, ya que el trabajo era de “Cada uno”.

Cada uno” pensó que “Cualquiera” podría hacerlo, pero “Ninguno” se dio cuenta que “Cada uno” lo haría.

En conclusión, “Cada uno” culpó a “Alguien” cuando “Ninguno” hizo lo que “Cualquiera” podría haber hecho.

(Anónimo. Una fuente: Mensaje para ti)

Menú

- Home - Página inicial de la Comunidad 
- Mi Perfil - Perfil de Manuel Gross   
- Escríbame - Escríbale a Manuel 
- Actividad - Lo más leído, más comentado, favoritos
- Miembros - Lista de miembros de Pensamiento Imaginactivo 
- Referencias - Biblioteca de textos de referencia 
- Blogrolls - Blogs de consultores y emprendedores
- Herramientas - Software para potenciar su productividad
- Comunidades - Lista de Comunidades Bligoo 
- Autores - Que han publicado aquí
-
Otros sitios de Bligoo:
- Ayuda y FAQs 
- La CocinaSoporte  
- Bligoo - Varios (seguidores, seguidos, comunidades, tags, encuestas...) 
- Bligoo Blog - Noticias corporativas   
- Bligoo Fono - Publica por teléfono  
- Blog Gratis - Crea tu blog gratis

Las 3 perspectivas o lentes para comprender el trabajo en equipo

Enviado por Manuel Gross el 17/07/2010 a las 9:28
Manuel Gross


team_work_2.jpgDistintas perspectivas sobre qué es y qué significa trabajar en equipo en una organización.
 

Por Ernesto Gore y Marisa Vázquez Mazzini

Así como las definiciones acerca de qué es trabajo en equipo no son unívocas, el significado que éste asume y las competencias que requiere varían notablemente según la perspectiva de organización de que se trate.

 

Nótese que, en este caso no nos referimos a diferentes tipos de organizaciones, fenómeno al que nos referiremos más adelante, sino al hecho de que las organizaciones suelen ser pensadas desde diferentes metáforas (Lakoff y Johnson, 1980; Gore, y Dunlap, 1988) ya sea como instrumentos que permiten el logro de fines, como arenas de interacciones sociales o como organismos que deben sobrevivir en un medio ambiente.

Cada una de esas miradas resalta ciertos aspectos de la organización y del trabajo en equipo y oculta otros. La elección de la mirada es central en la constitución de lo que luego serán los contenidos de la enseñanza del trabajo en equipos.

Perspectiva instrumental

Una organización puede ser vista como un conjunto de personas que actúa en forma más o menos previsible para lograr ciertos objetivos, algunos de los cuales son compartidos.

La existencia de objetivos y lo previsible de la acción son más o menos indispensables para hablar de organización. Casi no puede pensarse en una organización sin la existencia de algún propósito común y de cierta coordinación  de las acciones que se desarrollan para alcanzarlos. Para que distintas personas puedan desarrollar en el tiempo acciones complementarias, coordinadas, hace falta que esas acciones sean, al menos en parte, previsibles. Es cierto que la gente no siempre es previsible, también es cierto que las organizaciones no siempre funcionan.

Cualesquiera sean los mecanismos para que las acciones de las personas se orienten hacia objetivos comunes, éstos deben actuar permitiendo que la gente haga algunas cosas e impidiendo que haga otras: las organizaciones además de ser instrumentos para lograr objetivos, son intentos de condicionamiento o control de la conducta.

Los objetivos de una organización, su estrategia, su estructura formal, sus normas y procedimientos, los criterios de división del trabajo, facilitan algunos aprendizajes e inhiben otros.

La disposición racional de los esfuerzos puede explicar por qué alguna gente aprende algunas cosas en ciertas organizaciones y no en otras. El criterio de racionalidad o sujeción a objetivos puede ser particularmente útil cuando se quiere explicar por qué las cosas son como son, o incluso cuando no se quiere explicar nada sino sólo justificar.

Aunque no queda duda de que estos factores condicionan muy fuertemente la posibilidad de aprendizaje, el planteo tiene varias restricciones: en primer lugar, el conocimiento que se tiene de los objetivos nunca es absoluto. En segundo lugar, los objetivos no son siempre compartidos, la gente no sólo actúa para lograr objetivos comunes sino también para imponerlos o sabotearlos. A veces, ni siquiera le interesan. Tercero, la existencia de objetivos no explica por qué la gente, a veces, los acepta. Esto obliga a referirse a aspectos no necesariamente relacionados con la estructura organizativa, tales como las cosas que la gente cree, acepta o rechaza.

Por último, el planteo de racionalidad organizativa supone racionalidad e información perfecta en los seres humanos. Lo real es que en una organización no sólo es difícil saber por qué pasan las cosas, también es difícil saber simplemente qué cosas sucedieron o están sucediendo. Siendo la información tan ambigua, también el aprendizaje que sigue a esa información suele resultar poco predecible.

Perspectiva social

Hemos visto que para entender cómo es que las organizaciones facilitan o inhiben aprendizajes, no alcanza con entender la organización como proyecto racional. Es también necesario verla como un ámbito humano donde se perpetúan y modifican modos de relación que otorgan significado y sentido a la experiencia.

Una organización no consiste sólo en un sistema de estructuras formales, procedimientos y objetivos, sino también en relaciones capaces dar sentido a esas estructuras, procedimientos y objetivos.

La organización, como el mundo, es un contexto ambiguo, donde lo que sucede no es claro y entenderlo es importante; para ello, la gente construye y comparte significados que conforman una cultura organizativa que ayude a disimular la incertidumbre y ofrezca algunos parámetros y algunas seguridades. Una cultura organizativa es un patrón de supuestos  básicos que un grupo inventa, descubre o desarrolla para enfrentar su necesidad de responder a las demandas externas sin perder la coherencia interna.

Cada cultura organizativa, confiere a la organización y a sus miembros una cierta identidad.

- En una cultura orientada hacia los resultados, se aprenden criterios de eficiencia, se valoran los logros, se otorga autoridad sobre la base del éxito, se mide el valor de ideas, cosas y gente por su posibilidad de conducir a resultados.

- En una cultura orientada hacia el poder, se aprende a conseguir influencia. Los logros, la autoridad y el éxito son considerados tales sólo en relación con la situación de equilibrio político de la organización.

- En una cultura orientada hacia la gente, el valor es estar en buena relación con los demás. Nada es importante si crea conflicto.

- En culturas fundadas en procedimientos, lo importante no es qué se hace, ni a quién sirve, sino si se han seguido las normas que rigen esa acción.

Es claro que cada una de esas culturas organizativas, no sólo atrae distinto tipo de gente, sino que refuerza ciertos rasgos e inhibe otros. La expresión “trabajo en equipo” sin duda tiene significados diferentes en cada una de estas culturas.

Las organizaciones son instituciones capaces de crear sus propias instituciones; confieren identidad, orientan la atención, recuerdan y olvidan, clasifican y conforman nuestros pensamientos. Como todas las instituciones, su mayor logro es hacer que su rol pase inadvertido.  

Sin embargo, el hecho de que la construcción del pensamiento sea un hecho social, y consecuentemente organizacional, no significa necesariamente falta de racionalidad.

Puede haber una racionalidad a otro nivel.

Toda organización es, desde cierta perspectiva, una respuesta a una pregunta que no puede ser contestada individualmente. ¿Cómo hacer que la gente hable a la distancia, cómo ir de un lugar a otro volando, cómo curar gente enferma, cómo dar una jubilación, cómo crear y compartir conocimiento, hacer una guerra o mantener una paz? son preguntas que en nuestra sociedad sólo pueden ser contestadas organizativamente. Ninguna persona aislada sabe hacer esas cosas.

Este aprendizaje colectivo, sugiere el surgimiento de una racionalidad, o de un concepto de racionalidad, ligado a la calidad de relación que los miembros de la organización mantienen entre sí y que ésta mantiene con el sistema total.

Si la racionalidad es un emergente de la dinámica organizativa, resulta también que la división de la información entre distintas áreas abroqueladas entre sí, la creación de tabúes acerca de la discusión de asuntos críticos, el ocultamiento sistemático de los errores, sólo puede llevar a la construcción de teorías equivocadas, que sirvan para mantener en el corto plazo equilibrios precarios de poder a costa de la calidad de las respuestas de la organización a su gente y a su entorno.

Cuando una organización genera espacios de baja calidad de relación, lo que se aprende en esos espacios no sirve para responder a la realidad, sólo para adaptarse a esa peculiar modalidad de ese espacio organizativo. La pregunta que surge entonces suele ser: ¿cómo es que las organizaciones pueden superar esas barreras de aprendizaje y responder al contexto?

En principio, no es cierto que siempre puedan superarlas. Las culturas son más resistentes a la ambigüedad del contexto que las estructuras. En tanto son sistemas de creencias, resultan difícilmente rebatibles por la experiencia, ya que constituyen precisamente criterios para interpretar la experiencia.  Para muchas organizaciones, sufrir, languidecer y morir es más fácil que cambiar su forma de abordar la realidad.

Cuando se analiza una organización como si esta fuera un ente vivo, se notará que tanto su estructura como su cultura reflejan una historia de interacciones con el mundo, exactamente igual que la conchilla de un caracol refleja su propia evolución. Como se ve, estamos ya en el tercero de los factores que condicionan el aprendizaje: la relación con el medio ambiente.

Perspectiva orgánica

Las organizaciones pueden ser "inventadas" por sus miembros, o por algunos de ellos, pero eso no significa necesariamente que sean capaces de subsistir. Para hacerlo, deben ser capaces de responder a las demandas del medio ambiente, lo cual les exige ciertas estrategias, ciertos objetivos, cierta estructura y también alguna forma cultural que implique valores y actitudes "adecuados" a ese contexto (Hannan y Fredman, 1977)..

Organizaciones que han crecido en ambientes altamente competitivos y demandantes, muestran una estructura y una cultura donde coexisten, en equilibrio inestable y dinámico, alta especialización con alta interdependencia e intercomunicación entre áreas (Lawrence y Lorsch, 1967).

Recíprocamente, las organizaciones que se desarrollaron en contextos relativamente tranquilos, sin enfrentar desafíos serios a su subsistencia, suelen mostrar estructuras más rígidas y formales, con menor especialización y menor intercomunicación.

Para seguir el paralelo con el mundo de lo viviente, recordemos que las organizaciones que nosotros examinamos son las que han sobrevivido a un cierto proceso de selección. No todas las organizaciones que surgen, subsisten. Para que una organización subsista debe encontrar un nicho  dentro del cual obtenga recursos.

En esa ubicación de un nicho que provea recursos, hay mucho de suerte. No todo es habilidad de los miembros. Cuando un nicho es próspero, una organización puede sobrevivir aun a costa de márgenes relativamente altos de ineficiencia. Recíprocamente, cuando se hace difícil seguir con cierto tipo de producción o servicio por falta de recursos, pueden morir organizaciones relativamente efectivas.

Todo esto tiene al menos dos consecuencias importantes desde el punto de vista del aprendizaje en organizaciones.

En primer lugar que lo que la gente aprende en un contexto organizativo no sólo tiene que ver con la estructura y la cultura de la organización, sino también con la ubicación de esa organización en la sociedad y los mecanismos sociales de selección de organizaciones. Muchas veces, si no siempre, les va bien a las organizaciones que están en el nicho adecuado, aunque trabajen mal; les va mal a las organizaciones que están en un mal nicho, aunque trabajen bien.

En segundo lugar, que en contextos relativamente quietos, la gente sólo tiene que aprender cómo hacer mejor lo que hace. Las organizaciones que brindan al contexto lo que éste requiere, pueden vivir y prosperar aún con niveles de conciencia y capacidad de cambio relativamente muy bajos. En contextos turbulentos, donde la competencia por recursos es muy alta y los criterios de asignación muy cambiantes, una organización que aspire a subsistir debe estar preparada para modificarse a sí misma desde sus propias energías. Algo así como una persona que, al caerse, se pusiera de pie tirando de los cordones de sus propios zapatos.

Un cambio de este tipo, obliga a los miembros de la organización a aprender a dudar de sus propios aprendizajes. Todo lo que la experiencia ha corroborado, pasa a ser simplemente una forma de inserción que ya no es viable. Es necesario convertir los objetivos en hipótesis que deben ser probadas, las intuiciones en realidades que deben ser vistas funcionando, la experiencia en teorías, cuya efectividad en un contexto no garantiza la efectividad en todos.


Ernesto Gore y Marisa Vázquez Mazzini
Abril de 2002

Referencias:

- Lakoff, G.; M. Johnson; Metaphors We Live By. Chicago. The University of Chicago Press, 1980.

- Gore E, D. Dunlap. Aprendizaje y Organización; una lectura educativa de teorías de la organización. Buenos Aires:Tesis, 1988.

- Hannan, M.T.; Freeman, J. The Population Ecology of Organizations. American Journal of 82 No5 pp. 929-966, Marzo de 1977.

- Lawrence, P.R. y J. W. Lorsch; Organization and Environment. Cambridege, MA: Harvard Graduate School of Business Administration, 1967.

....................

Fuente: La formación para el trabajo en equipo en la gestión educativa. Insumos para el formador, segunda parte.
http://www.udesa.edu.ar/files/img/Administracion/DTN29.PDF

Imagen: Work team 

Artículos relacionados:


- De qué hablamos cuando hablamos de trabajo en equipo 
- Las tres lentes para observar a la organización 
- Comportamiento Organizacional. Dinámica y tipología de los grupos pequeños

- Un estilo de liderazgo para cada etapa del equipo de trabajo

- Comportamiento organizacional: El ciclo de vida de los grupos de trabajo

- Doce características de un equipo de alto rendimiento

- Las cinco disfunciones de un equipo de trabajo

- Los 6 atributos de los equipos de trabajo efectivos, según Katzenbach y Smith

- Comportamiento Organizacional: Roles y dinámica de grupos

- Dinámica de grupos: Principios y procesos

- Desarrolle habilidades para trabajar en grupos

- Estrategias y definición de roles de los mejores equipos de trabajo

- Edward de Bono y sus Seis Sombreros para Pensar - Estrategias para liderar el trabajo en equipo  
- Las claves del éxito de los Equipos de Alto Desempeño  
- El papel de los grupos en las organizaciones  
- Organización 101: Naturaleza y funciones de los grupos  
- Las normas sociales en el comportamiento de los grupos

- Cómo formar equipos de alto desempeño  
- La gestión de los equipos humanos en tiempos de crisis 
- Los equipos de trabajo autodirigidos  
- La comunicación y el trabajo en equipo  
- La Imaginización como fuente de liderazgo y cambio organizacional  
- Convierta a su equipo en galáctico (método Belbin)  
- Construyendo un ambiente de trabajo colaborativo  
- Nueve consejos para armar equipos creativos  
- La ciencia de la gestion de los equipos de trabajo 
Gratis: Manual para crear Grupos y Comunidades de Practica  
- El 'coaching manager' crea mejor espiritu de equipo  
- Liderazgo para crear equipos de trabajo comprometidos 
- Como ejercer el liderazgo de los equipos de trabajo 
- Creatividad e innovacion mediante equipos multidisciplinarios 
- Los Roles de Equipo BELBIN  
- Cómo fomentar el trabajo en equipo, de verdad
- Liderazgo de equipos basado en la confianza


Libros:

- Reframing organizations: artistry, choice, and leadershippor Lee G. Bolman, Terrence E. Deal en GoogleBooks
- La imagin-i-zación, un metodo para afrontar el cambio constante,
de Gareth Morgan  
- Book Summary of Reframing Organizations: Artistry, Choice, And Leadership,
de Bolman y Deal 
- Organización y liderazgo: el arte de la decisión, de Bolman y Deal. Hay una presentación en SlideShare con una buena síntesis.
- Seis sombreros para pensar
por Edward De Bono, en GoogleBooks


Tell a Friend Imaginactivo - Villarrica Cultural - EcoVillarrica - Facebook - NetworkedBlogs - Delicious - Twitter - Bitacoras.com

Etiquetas en Bitacoras.com: , , , , , , ,


Publicidad por Bligoo.com

Equipos eficacia

Enviado por el 03/09/2010 a las 0:54
Manuel Gross

jueves 2 de septiembre de 2010

Equipos eficacia


La búsqueda de respuesta a la pregunta de “¿qué he de hacer para conseguir resultados óptimos con mi equipo?” ha preocupado a los directivos desde el principio de los tiempos. El avance hoy es que existen desarrollos en el ámbito del liderazgo del rendimiento que nos permiten disponer de sistemas y herramientas concretas, completas y eficaces para pilotar adecuadamente equipos de trabajo enfocados a la consecución de resultados.

Las dos causas aparentemente más comunes de baja efectividad laboral son los motivos (“no les importa”) y la capacidad (“no saben o no consiguen hacerlo”). Pero, en realidad, esos dos no son los primeros, sino los últimos lugares a los que uno tiene que ir cuando quiere buscar causas de baja efectividad. Muy pocas veces son la causa principal del problema. No tenemos duda de esto. Excepto unos pocos individuos raros, generalmente la gente se preocupa mucho por cómo se desenvuelve en el trabajo. Esto significa que la mayoría de la gente tiene tanto los motivos como la capacidad necesarios como para tener un rendimiento satisfactorio en casi todas las circunstancias laborales. Por lo tanto sólo deberíamos entrar a considerar esas variables (capacidad y motivaciones) cuando hayamos agotado todas las restantes posibilidades.

Información y Autonomía.

Si un directivo quiere realmente ayudar a la gente a mejorar su efectividad o rendimiento, entonces debe empezar por olvidarse de casi todo lo que ellos están aportando al trabajo (su repertorio de comportamientos) y concentrarse en el entorno de información personalizada y autonomía que usted como directivo ha creado para ellos.

En primer lugar, debe preguntarse a sí mismo si la gente tiene información suficiente y fiable que les indique cuál debe ser su parrilla de rendimientos clave, y si están siendo efectivos en su trabajo. Problemas en la orientación, consejos o feedback son los factores que más contribuyen a la incompetencia laboral, igual que al fracaso escolar.

A continuación debe examinar las herramientas, técnicas, métodos y elementos de organización que debe utilizar la gente para desempeñar su trabajo. Pregúntese si la gente ha estado involucrada en decidir sobre su diseño, desarrollo o aplicación, es decir, en decidir sobre cosas que les afecten. Además no olvide pensar si a la gente le falta algún tipo de preparación o necesita formación.

Finalmente revise las consecuencias que usted cono jefe proporciona a sus colaboradores, en el sentido de revisar si los rendimientos adecuados provocan de usted hacia ellos alguna diferencia respecto a los inadecuados.

Orientación clara

Si se desea mejorar el rendimiento de las personas, se debe empezar por mejorar la información que se les proporciona sobre su propio puesto de trabajo. En este sentido, dirección eficaz, orientación clara y confirmación de conductas son los ingredientes más poderosos para tener un buen rendimiento. Sin embargo, en la mayoría de los lugares de trabajo éstos son inadecuados o están prácticamente ausentes. Normalmente la gente no entiende la misión de su compañía o la estrategia de su empresa porque nunca se les explica. No tienen buenas medidas, metas y objetivos que puedan utilizar para controlar su propio rendimiento personal. No entienden de qué manera pueden contribuir con su comportamiento diario. No es de extrañar que no sean efectivos. No tienen la información adecuada.

No es infrecuente encontrar jefes que se rebelan contra esa idea de problemas de orientación eficaz a escala de cada puesto. Sin embargo basta acceder a una simple conversación informal entre colaboradores de esos mismos jefes para descubrir con toda su crudeza la ansiedad de querer prestar un rendimiento óptimo a la organización para la que uno trabaja y tener cotidianamente demasiadas dudas o demasiados desenfoques respecto a cómo hacerlo satisfactoriamente. Los sistemas, herramientas y habilidades de orientación eficaz individualizada son una y otra vez la clave.

0 comentarios

-----------------

Twitter - Facebook


Cultura de trabajo en equipo

Enviado por el 02/09/2010 a las 23:51
Manuel Gross

Cultura de trabajo en equipo

En las organizaciones con estructuras simples, pocos estamentos y una ecuación gente-tareas que en general da un rojo operativo importante, desarrollar una adecuada cultura del trabajo en equipo resulta fundamental. Suele suceder que pocas personas tengan que hacer muchas cosas en un tiempo que nunca alcanza. En ese contexto, organizar y aceitar los mecanismos de trabajo grupal puede resultar un recurso sumamente válido.

En la dinámica cotidiana posiblemente no haya mucho espacio para considerar este tipo de cuestiones. Pero si se planifica, con tiempo, que un día, alguna vez se trabajará esta cuestión, los resultados pueden ser notables. Hay especialistas para consultar. Mientras tanto, van unas ideas para tener en cuenta.

Todos sabemos que hoy el trabajo en equipo es valorado como una de las claves del éxito de las empresas. Y esto es así porque en ninguna organización puede prescindirse del trabajo grupal; su efectividad descansa, entonces, en la efectividad del trabajo en equipo.

Un equipo es un conjunto de personas que se necesitan mutuamente para actuar. Todos los equipos son grupos, pero no todos los grupos son equipos. La noción de equipo implica el aprovechamiento del talento colectivo, producido por cada persona en su inter-actuación con las demás.

Cuando un equipo logra mayor alineamiento, surge una dirección común y las energías individuales se armonizan. Hay menos desperdicio de energía. Surge una resonancia o sinergia, algo así como la luz coherente de un rayo láser en contraste con la luz incoherente y dispersa de una bombita.

El estímulo y las motivaciones

El estímulo y las motivaciones son las dos grandes alas de todo trabajo en equipo. Estimular es excitar, incitar, mover con viveza a la realización de algo, o acelerar una actividad, operación o función. El estímulo no es un apoyo blando y dulce. Es una intervención auténtica en la vida de alguien.

El estímulo, en un equipo, debe fluir en cuatro direcciones: hacia arriba, hacia abajo, a lo ancho y hacia adentro. En relación con esta última dirección (hacia adentro) es donde se revela la importancia de la motivación. El motivo moviliza hacia la acción. Un motivo precipita la acción. Es obvio que se necesita un motivo para hacer cualquier cosa bien.

Las principales motivaciones en un trabajo en equipo son similares a las motivaciones individuales, a saber: el deseo de seguridad, el de una oportunidad (económica) y el ver reconocidos los méritos propios. La diferencia entre el plano individual y el cooperativo estriba en que, en este último contexto, estas motivaciones se vuelven efectivas cuando se mantienen en perfecto equilibrio psicológico con la comprensión de que el buen funcionamiento del equipo garantiza los deseos o motivaciones personales de cada miembro.

La sinergia: el concepto más potente del trabajo en equipo

El término sinergia, muy utilizado en medicina, representa el efecto adicional que dos órganos producen al trabajar asociados. Este fenómeno permite que haya la mayor unión de fuerzas en la solución de cada problema. Por lo tanto, la sinergia es la suma de energías individuales que se multiplica progresivamente, reflejándose sobre la totalidad del grupo. La valoración de las diferencias (mentales, emocionales, psicológicas) es la esencia de la sinergia. Y la clave para valorar esas diferencias consiste en comprender que todas las personas ven el mundo no como es, sino como son ellas mismas.

-----------------

Twitter - Facebook


Cómo funciona el trabajo en equipo?

Enviado por el 27/07/2010 a las 23:54
Manuel Gross

¿Como funciona el trabajo en equipo?

Escrito por blpgirl en Diciembre 8, 2007 en Liderazgo y Dirección de Personas

Cuando se trabaja en equipo 1+1=3″

Esta es una frase que he oido decir muchas veces, pero tambien se por experiencia que es muy dificil lograr que un equipo funcione. Por esto últimamente me he preguntado ¿qué se necesita para que un equipo sea efectivo?, despues de cierta reflexion he llegado a a una conclusion.


Lo que se necesita:

  • Confianza en cada uno de los miembros del grupo: si no hay confianza constantemente dudaremos de las capacidades de los demás queriendo meternos en su trabajo o no tomando en cuenta sus opiniones asumiendo inmediatamente que son incorrectas.
  • Conocer las fortalezas de cada uno: todos tenemos talento para al menos una cosa y normalmente es algo que nos gusta. Si nos eligen para trabajar en algo relacionado con eso, es seguro que nuestra productividad y motivacion aumentará.
  • Reconocer que todos son líderes: A veces incluso el mejor de los lideres se paraliza, en estos momento es cuando debe apoyarse por completo en su equipo, para eso esta el equipo, para apoyarte en las dificultades que tengas al igual que tu debes hacerlo con ellos.
  • Buena comunicacion: hay que saber todo el tiempo lo que esta pasando respecto al proyecto que se este haciendo, ha surgido algun problema?, adelantamos alguna tarea?, como vamos respecto a lo planeado?, alguna sugerencia? como ha sido el trabajo hecho hasta ahora?.
  • Todos saben lo que hay que hacer: no hay forma de que llegues si no sabes a donde vas, si hay alguien en el equipo que no sabe cual es el objetivo del equipo no se va a comprometer con este.
  • Tener claro las funciones y reponsabilidades de cada miembro: esto es muy importantes para evitar realizar labores repetidas o lo que es muy comun que al final se esten echando la culpa los unos a los otros porque todos creian que alguien mas tenia que hacer la tarea.
  • Tener una buena actitud: es muy importante que el ambiente de trabajo sea amistoso de lo contrario nos comenzaremos a desmotivar para trabajar con los demás.


Que no se debe hacer:

  • Cuando falle algo hay que empezar a buscar culpables: si no se consigue hacer algo, el equipo en conjunto fallo no un individuo, el equipo fue el que no hizo nada para evitarlo ni para corregir lo que estuviera fallando.


Como dato curioso les dejo un acrónimo de team (equipo en ingles) que me encontre en una presentacion hecha por Carol Murray
Together
Everyone
Achieves
More
Que traduce “juntos, todos logramos más”.

Para reflexionar los dejo con una frase muy sabia:

“El talento gana juegos, pero el trabajo en equipo y la inteligencia gana campeonatos” de Michael Jordan

Y por último dos artículos con información que considero relevante e interesante: el primero es: como generar compromiso en su equipo, encontrado en gestiopolis y el segundo es principios basicos del trabajo en equipo, de este les quedo debiendo la fuente.

-----------------

Twitter - Facebook


5 Principios del Trabajo en Equipo

Enviado por el 27/07/2010 a las 23:52
Manuel Gross

5 Principios Básicos del Trabajo en Equipo

Escrito por blpgirl en Julio 22, 2009 en Liderazgo y Dirección de Personas

1. Todo el equipo debe conocer y aceptar los objetivos

 

De esta forma cada quien puede encontrar nuevas formas de alcanzarlos y no estar atados a cierta manera de hacer las cosas. Además, todo el equipo debe saber que es su responabilidad como grupo alcanzar estos objetivos y no de un solo individuo del equipo.

“El trabajo en equipo es la habilidad de trabajar juntos hacia una visión común. Es el combustible que le permite a la gente común obtener resultados poco comunes.”
-Andrew Carnegie

2. Todo integrante del equipo debe tener claro cual es su responsabilidad y el trabajo que le fue asignado

En una presentación que me llego, encontré una historia de autor anónimo sobre 4 personas:  

Había que hacer un trabajo muy importante y “Cada uno” estaba seguro de que “Alguien” lo haría.

“Cualquiera” pudo haberlo hecho, pero “Ninguno” lo hizo. “Alguien” se disgustó por eso, ya que el trabajo era de “Cada uno”.

“Cada uno” pensó que “Cualquiera” podría hacerlo, pero “Ninguno” se dio cuenta que “Cada uno” lo haría.

En conclusión, “Cada uno” culpó a “Alguien” cuando “Ninguno” hizo lo que “Cualquiera” podría haber hecho.

Aunque tampoco se trata de que cada uno coja por su lado y se desentienda del resto del equipo una vez asignadas las tareas porque como dice un refrán popular:

“No se puede dividir un elefante por la mitad para crear dos elefantitos, no al pegar dos elefantes pequeños creamos un elefante mayor!”.

Si necesitas la colaboración de alguien para terminar una tarea ya sea su opinión o ayuda en otro sentido, la debes pedir.

3. Todos deben cooperar

“La super-estrella no puede ganar el juego solo.”
-En Working Together By James P. Lewis

Cada miembro del equipo debe estar comprometido con lo que se está haciendo en conjunto. El liderazgo no es de uno solo, el liderazgo es compartido.

En un equipo todos deben estar en la capacidad de relevar a alguien si esta persona no puede cumplir por algún motivo, en un equipo todos deben estar dispuestos a dar y recibir ayuda.

“Un equipo de trabajo no funcionará si todos sus miembros no son positivos y colaborativos, dispuestos a animar a los demás miembros del equipo cuando sea preciso.”
-Juan Martínez en ¿Sabemos trabajar en equipo?

4. Información compartida

Un equipo debe tener buena comunicación, aprovecha todo lo que ofrecen las redes sociales, usa herramientas como Twitter, Facebook, etc para mantenerse en contacto constantemente. Además, asegúrate de que exista un buen ambiente de trabajo que fomente la participación de todos los integrantes y la libre expresión de opiniones sin burlas y prejuicios.

5. Recompensa las cosas que quieres en el equipo, no te dediques a castigar las que no quieres

Como bien dijo Yoriento en Cómo fomentar el trabajo en equipo, de verdad aún hay que recordar que “si quieres que colabore más demuéstralo valorando mi colaboración”. También eres bienvenido a dar críticas pero que sean constructivas, no es suficiente con decir “lo hiciste mal”, debes explicar porque consideras que lo hizo mal. Esto ayudará a que los miembros del equipo permanezcan motivados y tengan la oportunidad de crecer.

-----------------

Twitter - Facebook


Comunicación para tu equipo de trabajo

Enviado por el 19/07/2010 a las 3:47
Manuel Gross

BrainTrust – Un panel de comunicación para tu equipo de trabajo

Por Juan Diego Polo el 19/07/2010

braintrust.io nos ofrece otra posibilidad de gestionar la comunicación entre un equipo de trabajo sin necesidad de enviar y recibir cientos de emails cada día.

El panel, gratuito para grupos de hasta cinco personas, permite organizar las conversaciones, compartir archivos, charlar en tiempo real y dejar registrada toda la información de forma organizada.

Con herramientas de dibujo y posibilidad de identificarnos con las cuentas de google, twitter, facebook o linkedin, es una buena opción para los que tienen como objetivo aumentar la productividad.

-----------------

Twitter - Facebook


Equipo de trabajo y talento

Enviado por el 18/07/2010 a las 18:57
Manuel Gross

El equipo de trabajo como gestor del talento humano

Autor: José Manuel Vecino P.

Trabajo en equipo

16-07-2010

Hoy día, las organizaciones privilegian los equipos de trabajo en el desarrollo de sus diferentes procesos, encuentran en ellos la posibilidad de favorecer el desarrollo de los talentos como factor de éxito en el logro de los propósitos corporativos, más allá del mejoramiento del desempeño, por cuanto reconocen que los resultados se dan en la sinergia que desarrollan los integrantes de los equipos de trabajo.

Dificultades tales como los conflictos, ausencia de compromiso, desmotivación laboral e incumplimiento de fechas, por ejemplo, han sido superadas gracias al reconocimiento de que el impulso para superar los desafíos que plantea el trabajo en la organización, puede lograrse gracias a que los colaboradores se sienten parte de un equipo de trabajo donde su aporte no sólo es valorado sino requerido.

En todos los equipos habrá personas que por su experiencia, conocimiento, habilidad, actitud o por la suma de todos ellos, se convierten en las estrellas alrededor de las cuales gira el trabajo de los otros, de tal manera que este liderazgo natural es reconocido y apoyado. Estas personas sienten que cuentan con los soportes necesarios para desarrollar con éxito la gestión. El talento comienza entonces a evidenciarse como una expresión colectiva y no sólo individual. Citando a Pilar Jérico, “El talento sólo es posible cuando tiene un equipo que lo respalde” y efectivamente podemos verlo en los equipos deportivos donde se reconocen los talentos individuales, pero siempre se concluirá que sus resultados son obtenidos gracias a la labor conjunta de todos los integrantes.

Esto nos lleva a reflexionar entonces sobre el impacto que tiene en el equipo de trabajo la selección de cada uno de ellos. Cuando una persona llega a un equipo debe tener claro cuál es la contribución esperada, reconocer que su trabajo será definitivo independientemente de que se trate de un trabajo humilde o quizá no tan aplaudido a la hora de las celebraciones, pero con seguridad sí recordado y reclamado si se fracasa.

Un ejemplo que suelo poner, tiene que ver con el mecánico que le cambia la rueda trasera derecha al campeón mundial de FÓRMULA UNO cuando entra a los garajes; por sus condiciones de seguridad, lleva casco que le protege e impide que pueda ser reconocido, es un trabajo anónimo pero de la máxima valía, ya que si hace mal su trabajo el campeón puede fallar en su intento de ganar la carrera o lo que es peor, puede producir un accidente de impredecibles consecuencias. El hecho de que al final los aplausos puedan ser para una persona es una invitación a incluir a todos los que hicieron posible los resultados superiores obtenidos.

Esta reflexión se orienta a validar la importancia de contar en nuestros equipos de trabajo con estrellas capaces de marcar la diferencia con relación a la gestión y por tanto desarrollar en ellos las competencias necesarias para construir desempeños óptimos, pero al mismo tiempo identificar la necesidad de motivar, mediante el reconocimiento y la capacitación, los aportes realizados por cada uno de los miembros del equipo.

Encontramos en las organizaciones personas que sienten que pueden dar mucho más de lo que les exige su trabajo y esto hace que en ocasiones se dejen llevar por la rutina, entre otras cosas porque su trabajo no necesariamente les representa un reto que deban afrontar con toda su capacidad, se mecaniza su labor y desaparece la motivación inicial llevándolos a estados de postración anímica y en muchos casos a salir de la organización en la búsqueda de horizontes y organizaciones que les permitan una mayor participación.

Los gerentes deben reconocer a cada una de las personas que hacen parte del equipo, no basta sólo con seleccionarlos, es preciso que tengan claro cuál es la meta que deben alcanzar y los recursos con los que cuentan para lograrlo. Las organizaciones que desconocen la potencialidad de sus colaboradores están perdiendo la oportunidad de desarrollar y generar procesos innovadores en la gestión que realizan.

Los equipos de trabajo no sólo comparten un espacio y un tiempo juntos, deben compartir también con claridad la expectativa de tareas y trabajos que induzcan a la creatividad y la innovación. Es preciso entonces que cada miembro del equipo identifique, como dice Ken Blanchard “las reglas de juego” de tal manera, que reconociendo su área de acción pueda en ella diseñar nuevas maneras de hacer las cosas.

Trabajar en equipo es una competencia bastante desgastada en los últimos tiempos, en últimas, podemos preguntarnos ¿qué es trabajar en equipo?; basta con reunir un grupo de personas y decirles que el trabajo en equipo es importante y asignar una tarea específica con objetivos y tiempos?, quizá no.

Una de las mayores contradicciones que encontramos en las organizaciones que promueven el trabajo en equipo como competencia organizacional o bien como eje transversal a toda la gestión, es que los reconocimientos siguen siendo individuales, se premia al mejor del mes, al de mejor desempeño, etc.., de tal manera que los demás integrantes quedan excluidos del reconocimiento. Esta contradicción se refleja en el clima organizacional y es un precio que termina por pagarse en el desarrollo de nuevos proyectos.

El trabajo en equipo entonces es la manera conjunta de obtener resultados, debe entonces acompañarse la compensación con un componente colectivo, que permita establecer modelos de equidad y participación. A los integrantes del equipo de trabajo les corresponde orientar los esfuerzos para diseñar un modelo de gestión que refleje lo que es el trabajo en equipo, de tal manera que los problemas que reconocemos a diario en la organización y que nos llevan a buscar alternativas orientadas a disminuir las dificultades de relación entre las personas o entre las áreas de trabajo no caigan en el vacio de la indiferencia gerencial por cuanto, en muchas ocasiones, no acertamos con soluciones que atiendan las causas de los problemas y seguimos, por el contrario, insistiendo en calmar los síntomas que vuelven a surgir por la sencilla razón de que no hemos intervenido en los orígenes de la problemática que se expresa de múltiples maneras y que seguramente tenemos identificadas en test, encuestas y evaluaciones que realizamos cada tanto.

El talento surge entonces como una manifestación de esfuerzos conjuntos, de los apoyos recibidos y de la combinación de múltiples actores en el desarrollo de una tarea. Es evidente que la disciplina personal, las capacidades individuales y el compromiso demostrado ante un reto, logran establecer resultados valiosos para la organización. Cuando una persona con talento no encuentra un equipo de trabajo que afirme sus competencias se verá muy rápidamente redoblando esfuerzos para alcanzar las metas.

Todos poseemos talentos, es indudable, la cuestión tiene que ver con la manera como ponemos a disposición del equipo los mismos y la manera como logramos multiplicar los efectos de estas sinergias construidas a partir del reconocimiento de los otros.

En Gung Ho (Ken Blanchard y Sheldon Bowles), se propone un símil con tres animales, el primero, el espíritu de la ardilla que nos lleva a reconocer que todo trabajo vale la pena y por humilde que sea contribuye con la meta propuesta, que nuestro trabajo hace que el mundo sea mejor, sin esta condición estaremos sumergidos en la rutina perdedora que nos lleva a vivir en organizaciones poco motivadas y alimentadas por la envidia entre los miembros de los equipos.

El segundo, el estilo de castor, que nos invita a reconocer los límites de nuestra gestión, a saber que no podemos hacerlo todo solos, que necesitamos de los demás y que es preciso crear espacios donde podamos compartir, colaborar y participar en las tareas de los demás. Cada persona del equipo debe saber no sólo qué hace sino también para qué lo hace, como dice S. Covey “permanecer con el fin en la mente” ayuda a que el trabajo tenga sentido.

Por último, el don del ganso, el cual es una invitación a fortalecer los vínculos entre las personas, reconocernos en una cultura empresarial dinámica de la cual nos sentimos parte, donde somos capaces de aplaudir y de alegrarnos con los éxitos de otros, de apoyar y felicitar, un espacio donde no sólo encontramos culpables de los errores y las fallas, al contrario un lugar donde se anima y motiva a aprender cada día más.

El equipo de trabajo es el sitio donde cada día entregamos nuestra vida, donde compartimos nuestro saber y donde nuestros esfuerzos adquieren sentido porque establecemos vínculos y relaciones que nos permiten sentirnos reconocidos y por lo tanto desafiados a ir más allá de la tarea y de lo esperado.

Los invito entonces a revisar los diagnósticos que tenemos en la organización, definamos cuáles de ellos son sólo síntomas de problemas que no se resuelven con una acción de capacitación, con un traslado, con un incremento de salarios, con una bonificación, etc.. Encontremos las causas profundas que han dado origen a esas situaciones que hoy reconocemos como obstáculos para el buen desarrollo de la gestión y definamos acciones contundentes capaces de resolver estas situaciones.

Una de las tendencias actuales en el mercado laboral tiene que ver con el llamado “teletrabajo” que ha permitido que muchos profesionales desarrollen sus tareas y trabajos desde sus casas o por lo menos sin asistir regularmente a una oficina donde tenga la oportunidad de encontrarse físicamente con sus compañeros de trabajo para compartir ideas o establecer acuerdos y por tanto las reuniones son sesiones virtuales. Considero que todo lo dicho aplica igualmente en razón de que nuestra condición de seres gregarios nos lleva a buscar la permanente relación con quienes reconocemos como nuestros compañeros de trabajo.

Finalmente, es importante reconocer que el talento individual y el equipo de trabajo van de la mano, el uno no aparecerá sin el otro y es responsabilidad de los gerentes seleccionar al personal adecuado, entrenarlos para obtener resultados superiores y evaluar su trabajo para evidenciar los aprendizajes que permitirán ajustar y mejorar individual y colectivamente.

Espero que estas reflexiones contribuyan de alguna manera a diseñar un modelo de gestión que permita mejores desempeños individuales y grupales que impacten positivamente en los resultados esperados por la organización.

José Manuel Vecino P. - jmvecinoparrobagmail.com

Gerente de Job Management Vision.

Docente Universitario.

www.jobmanagementvision.com

-----------------

Twitter - Facebook


Libro: Aprendizaje y Organización

Enviado por el 18/07/2010 a las 12:32
Manuel Gross

Aprendizaje y Organización. Una lectura educativa de teorías de la organización

 LibroLR13
De Ernesto Gore y Diane Dunlap

Editorial Granica

 

A fines de la década del ‘80 se editó por primera vez esta obra. Ahora, años después, sus autores volvieron a abordarla para actualizarla, corregirla, y nutrirla luego de haber transitado numerosas experiencias de exploración de las teorías y las prácticas educativas.

 Comprender las organizaciones: un aprendizaje relevante 

"Cuando la capacitación intenta que la gente haga cosas que no tienen sustento organizativo, suele lograr, en el mejor de los casos, que la gente desarrolle conocimientos que luego desplegará en otros lugares más propicios. En la mayor parte de los casos, sin embargo, apenas logrará un momento agradable, algunos conocimientos, intereses y una sensación de que ha gastado tiempo valioso en palabras sin contenido." Al partir de una afirmación tal, resulta imprescindible adentrarse en la comprensión de las organizaciones para una mejor y más afectiva estrategia de capacitación.

A lo largo de los 7 capítulos que conforman el libro, se trabaja con los supuestos implícitos sobre el aprendizaje que pueden inferirse de las teorías de la organización. Como explica Gore en el prólogo introductorio a la obra, "este es un pequeño libro con una intención ambiciosa: revisar las teorías del aprendizaje en las teorías organizativas y a partir de ellas releer las prácticas de capacitación."

El primer capítulo, completamente nuevo para esta edición, propone introducir el vínculo entre aprendizaje, capacitación y organización. El segundo aborda las distintas formas de entender la educación en ambientes organizativos. Con el tercer capítulo los autores nos introducen a las diferentes formas de percepción y las metáforas que se dan en el mundo organizacional. Los capítulos 4, 5 y 6 elaboran cada uno una de estas metáforas desde las cuales mirar a las organizaciones: las organizaciones como instrumentos, como escenarios de interacción social, y como sistemas vivientes. El capítulo final del libro, al igual que el primero, no existía en la edición original, y se refiere a la práctica de la capacitación en relación con el papel de la comunicación y las conversaciones en las organizaciones, y de alguna manera actúa de puente entre esta obra con las posteriores desarrolladas por Gore.

Lejos de ser una nueva teoría sobre las tantas existentes, esta obra plantea que: "Nuestra única propuesta es mirar, desde cualquier teoría, el potencial educativo de las organizaciones. Porque comprender nuestras relaciones con las organizaciones es un aprendizaje relevante."

-----------------

Twitter - Facebook


Gestión de equipos 2.0

Enviado por el 18/07/2010 a las 10:26
Manuel Gross

La gestión de equipos 2.0

Hace unos días descubrí una cafetería que se había convertido en una oficina, gracias al encuentro fortuito de 6 personas que solían trabajar desde casa, pero buscando “contacto humano” decidieron ir a trabajar a un bar.  No se conocían de nada. Cada uno de ellos acompañados por su portátil y su móvil empezaron a hablar unos con otros: un editor, un ingeniero, un director de una asociación de empresas, un coach… empezaron a encontrar sinergias y a compartir información.  Hoy quedan cada día a las 8:00 en la cafetería para empezar su jornada laboral.

Es una anécdota pero esta situación es cada día más común gracias a la libertad que nos ofrece la red y la tendencia a dejar las oficinas como lugar de presencia y flexibilizar el trabajo.

Ante esta tendencia la forma cómo se están gestionando los equipos también está cambiando.

Hemos aprendido a que la gestión de equipos es importante para alcanzar resultados, y que para que un equipo funcione los factores de éxito son tener los objetivos claros, una buena planificación del trabajo, la comunicación, el sentimiento de utilidad, la motivación, la recompensa.  Sabemos que el estilo de liderazgo, la forma de dirigir un equipo es un elemento clave en las organizaciones. Hoy sabemos que los Equipos de Alto Rendimiento son aquellos en los que sus miembros se sienten responsables de los resultados y acciones, y son dirigidos con empowerment.  Se han estudiado los diferentes roles de equipo concluyendo la importancia de la complementariedad de los roles en un equipo (Meredith Belbin).  Buena parte de la formación que se realiza en las empresas y escuelas de negocio es de Dirección y Gestión de equipos. Impartimos formación outdoor para conseguir que se trabaje en equipo entre los diferentes departamentos de las organizaciones.

Pero todos esos conocimientos y experiencias en gestión de equipos ¿sirven de algo en la gestión de equipos virtuales? ¿Podemos aplicar las mismas claves de éxito cuando hablamos de equipos que se mueven en entornos 2.0?

La globalización, la internacionalización de las empresas, la flexibilidad laboral, y la crisis económica han fomentado la dispersión geográfica de los miembros de los equipos que se sitúan en puntos distantes en el mundo, se comunican a través de todos los medios tecnológicos disponibles pero no se tocan y a veces ni coinciden sus horarios. En ocasiones son equipos multiculturales que no tienen nada en común salvo la empresa a la que pertenecen.

En otras ocasiones estos equipos coinciden en la misma zona geográfica incluso en la misma ciudad pero cada uno trabaja en su casa, el teletrabajo se ha disparado. Incluso la Administración Pública está estudiando la posibilidad de introducir el teletrabajo entre algunos de sus funcionarios.

La situación económica actual ha provocado que muchas empresas no tengan más remedio que reducir costes pasando por la reducción del espacio de trabajo, lo que ha fomentado que muchos de sus colaboradores/trabajadores trabajen basicamente desde casa y puntualmente en la oficina.

Según la empresa especializada Work Design Collaborative LLC, el 12% de la fuerza laboral norteamericana es virtual, y proyectan que va a ser 40% en el año 2012.

Está nueva situación aporta numerosas ventajas tanto para la empresa como para el trabajador, pero también plantea nuevas fórmulas para la gestión de los equipos.

¿Como puede un directivo conseguir motivar y gestionar a un equipo que no tiene presencia física? ¿Como puede un trabajador sentir compromiso con una empresa en la que no está?

Se ha hablado mucho de la gestión de equipos virtuales desde los inicios del teletrabajo hasta la era del 2.0.  He intentado recoger las principales recomendaciones, que son muy similares a las recomendaciones propias de los equipos presenciales, aunque con matices.

En la gestión de equipos virtuales hay que hacer especial énfasis en:

- La selección de los miembros, ya que no todas las personas poseen las competencias necesarias para realizar su trabajo a distancia.  Estas personas han de ser autónomos, disciplinados, responsables, orientados a resultados y con gran capacidad de comunicación y colaboración.

- Potenciar la comunicación entre los miembros del equipo. Éste es un factor fundamental tanto para conseguir resultados como para evitar desafección. La comunicación tiene que ser  mucho más continua para compensar la soledad del teletrabajador, la información tiene que llegar de forma clara y directa. Es necesario disponer de un canal de comunicación ágil y centralizado donde puedan compartir ideas, opiniones… y fluya la comunicación entre ellos. Es importante fomentar la colaboración y aprendizaje entre los miembros.

-  En este tipo de equipos se necesita mayor planificación del proyecto y coordinación del trabajo, así como control.  En muchos casos cuando en una parte del mundo duermen, el resto del equipo está realizando el trabajo en la parte del mundo que está despierta, pasándo el relevo casi sin información.

- El proyecto debe ser desafiante. Las personas que son eficaces trabajando en equipos virtuales suelen ser personas muy motivadas por el proyecto en sí mismo y con alta motivación de logro.

- Pero al final, como las 6 personas de la cafetería-oficina de mi historia, los miembros de equipos virtuales también necesitan el contacto humano con el resto del equipo. Las reuniones a través de skype y videoconferencia, y las comunicaciones a través de mail e intranet no son suficientes. Necesitan poder verse, conocerse en persona, por lo que es necesario organizar encuentros puntuales para conocer a esas personas que están al otro lado de la red y con las que comparten tantas cosas.

Ads by Google

-----------------

Twitter - Facebook


Comentarios de este artículo en RSS

Compartir este artículo

Tell a Friend

AddThis Social Bookmark Button

 

Share on Facebook

Buscar en artículos y comentarios


Web Imaginactivo

Feed RSS

Facebook

En Twitter

Mis favoritos

Pueden seguirme en

- Facebook
- Twitter  
- Delicious (Están todos mis posts publicados en el blog, en Facebook y en Twitter)
- Google bookmarks


mailonpix.com

eXTReMeTracking

eXTReMe Tracker

Estadísticas

Texto libre

Aquí puedes escribir lo que quieras

Más management