La forma de comunicarse en Internet con otros usuarios siempre ha diferido de la manera que tenemos de hablar entre nosotros o de escribir en otros medios, como en las cartas o mensajes de texto.
El comienzo de las redes sociales
Si hay que remontarnos a un comienzo, creo que el famoso IRC-Hispano, fue el primer atisbo de lo que llegaría a ser una red social. Utilizado en su momento sólo como chat entre usuarios que podían o no conocerse, en el IRC eran obligatorias ciertas normas no escritas de conducta, que los que empezaban a adentrase en el mundillo de la comunicación online tuvieron que inventar y descubrir por ellos mismos.
Dada la carencia de información de la que se disponía de un usuario cuando iniciabas una conversación con él, lo normal era hacer una breve sinopsis de lo que a día de hoy te aparece en el perfil de alguien en el Facebook: tu edad, procedencia, intereses, etc.
Más adelante continuabas chateando, pero siempre respetando ciertas
normas como no utilizar mayúsculas a menos que quisieras resaltar algo y
utilizando símbolos ordenados en forma de dibujos, que más tarde
acabarían siendo los conocidos emoticonos ( los primeros en inventarse
fueron
y xD).
Del Messenger al Twitter
Tiempo después, el medio estrella para comunicarte con tus amigos de una forma más segura y directa fue el Messenger, también utilizado sólo como chat en un principio. Heredamos de él lo que se podría llamar el feedback no instantáneo de las redes sociales. Si tú le hablas a un amigo no puedes exigirle que te responda al instante, pues esto se ve como una falta de educación.
También surgió en esta fase el poder poner un estatus debajo de tu nick y que así la gente sepa lo que estás haciendo. Así empezaron las discusiones y acusaciones a la gente que insistía en contar su vida a través de este medio y que no ponía nada interesante.
El siguiente paso ya nos lleva directamente a redes sociales como Facebook y Tuenti, dónde tú eliges a los amigos que quieres tener agregados e intentas seguir esas “normas” que todos conocemos, como no contar nada demasiado privado en el muro o devolver los “me gusta” a otro usuario.
Por último, podemos hablar brevemente de Twitter que quizás es un poco una vuelta al pasado de los mensajes cortos sin ningún tipo de adorno, pero al mismo tiempo una de las redes con más leyes y obligaciones a la hora de quedar bien con tus seguidores. Desde agradecer los RT y FF, hasta acortar las URL, pasando por vigilar tus menciones y contestarlas siempre que sea posible.
El uso de Twitter es una clara evolución de los primeros intentos de comunicación online múltiple donde el 50% de tu éxito depende de lo que digas y el otro 50% de cómo lo digas.


Por Canek Riestra 

















101 reglas de comportamiento en la Web
101 reglas de comportamiento en la Web 2.0 (1)
30 Julio 2010
¿Amenaza la Web 2.0 con echar a perder nuestros modales? Al parecer sí, o al menos así lo aseguran algunos expertos. Por este motivo, Deutsche Telekom acaba de presentar un catálogo con 101 reglas de etiqueta para comportarse adecuadamente en la nueva era digital:
1. Usar un nuevo canal de comunicación, observarlo primero y explorar después normas básicas de conducta.
2. Contestar los correos electrónicos en un plazo de tiempo razonable.
3. Dejar claro desde un principio lo que esperamos en un intercambio de mails.
4. Escribir correos electrónicos concisos y objetivos.
5. En caso de escribir mails muy largos, admitirlo por respeto a los pacientes lectores.
6. Asegurarse de que las preguntas formuladas son de fácil respuesta y responder a cada una de ellas individualmente.
7. Las faltas de ortografía en los correos electrónicos de carácter formal causan siempre mala impresión. En cambio, en los de carácter informal son un error perdonable.
8. Ignorar las faltas de ortografía de los demás, a no ser que sea nuestro nombre el que esté mal escrito.
9. Usar la función “copiar y pegar” para no escribir equivocadamente los nombres de otras personas.
10. Una expresión escueta como “enviado desde mi teléfono móvil” es preferible en un texto plagado de faltas de ortografías y con poco estilo.
11. El envío de archivos adjuntos de gran tamaño es como viajar con sobrepeso. Es una práctica que retrasa y bloquea el sistema.
12. Al contactar por primera vez con una persona, hay que dirigirse a ella adecuadamente y emplear fórmulas de cortesía. Después, el lenguaje puede ser más informal.
13. Escribir en mayúsculas en internet equivale a gritar. Hay que evitarlas por su escasa legibilidad.
14. Los mails escritos en minúsculas y sin signos de puntación dejan entrever que el remitente tiene poca formación y que es perezoso.
15. Confirmar la recepción de correos electrónicos importantes cuando nos vamos a demorar en su respuesta.
16. Disculparnos siempre que respondemos un mail con retraso.
17. Los mensajes para notificar que no tendremos acceso a nuestro correo electrónico durante un determinado periodo de tiempo resultan de gran utilidad al remitente.
18. No escribir mails como si fuéramos robots. Éstos deben de desprender algo de calor humano.
19. Fijar un determinado periodo de tiempo para revisar el correo por la mañana, por la tarde y por la noche.
20. En caso de compartir oficina con otras personas, debemos considerar el ruido que hacemos al escribir. No se trata de imitar a una ametralladora.
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