¿Qué se puede hacer para que la pasión por enseñar y la pasión por aprender coincidan justo en las necesidades de las pequeñas y medianas empresas?
Las escuelas de negocios están demasiado centradas en la investigación “científica”. Contratan profesores con una experiencia limitada del mundo real. Gradúan a estudiantes que están mal preparados para lidiar con asuntos complejos y no cuantificables. Los MBA, con procesos de admisiones cada vez más selectivos, enfrentan una fuerte crítica, pues fallan a la hora de impartir habilidades útiles, preparar líderes, inculcar normas de comportamiento ético, e incluso por no lograr buenos empleos corporativos para sus graduados. En síntesis, sus egresados no están capacitados para lidiar con los verdaderos desafíos de la gestión, en el complejo mundo empresarial de nuestros días. ("Cuando las escuelas de negocios perdieron el rumbo", de Warren G. Bennis y James O´Toole)
¿Qué puede aprender un pequeño empresario en una escuela de negocios?
Por Juan Carlos Valda
Imaginemos que siempre quisimos volar y que poco a poco, con tremendo
sacrificio y esfuerzo, pudimos comprar un biplano y deseamos aprender a
pilotearlo. Así, vamos a una escuela de aviación. Pero allí, nos
instruyen para pilotear un Boeing 777.
Si bien ambos son aviones, las características, equipamiento y
capacidades que cada uno requiere no son trasladables al otro. Algunas
habilidades cruciales para conducir un 777 son innecesarias para
nuestro pequeño biplano.
Al mismo tiempo necesitaremos adquirir otras habilidades que, para el
piloto de un Boeing, no tendrían ninguna relevancia ya que estarían
automatizadas.
Las pequeñas y medianas empresas no son corporaciones en miniatura
Esta situación es análoga a la que suele enfrentar un empresario PyME
en una escuela de negocios. Lo que allí le enseñan no es incorrecto.
Pero tampoco es verdaderamente útil.
Una pequeña empresa no es una gran compañía en miniatura. Su modelo
organizacional exhibe características específicas que no están
presentes en una corporación. La informalidad característica de los procesos de las PyMEs hace que su gestión sea esencialmente diferente.
Así, los graduados de escuelas de negocios
normalmente tienen muy en claro qué deberían hacer pero, en general, no
tienen tanta lucidez cuando llega el momento del "cómo" hacerlo dentro
de ese tipo de organizaciones.
De esta forma, el empresario se siente frustrado cuando descubre que
aquello que en la escuela de negocios le han enseñado que debería dar
resultado, fracasa cuando lo aplica en su pequeña firma.
El próximo paso, habitualmente, es la autojustificación: "estas cosas
no son para las PyMEs". Sin embargo, lo que en realidad ha fallado es
su comprensión de la realidad integral de estas organizaciones.
¿Para qué nos preparan las escuelas de negocios?
1) Para manejarnos o tratar con gerentes, no con otros empresarios.
2) Para trabajar con organigramas claros y precisos, pero no para dar la misma relevancia al sociograma (con lo cual, nos perdemos de poder interpretar lo que sucede y por qué suelen suceder las cosas)
3) Para planear, administrar y controlar los canales formales de comunicación. Pero nos predispone mal contra los canales informales (a los cuales solemos atribuirle una función casi conspirativa).
4)
Para creer que debemos esperar a tener una masa determinada de recursos
para comenzar a aplicar ciertas herramientas. Pero esto está muy
alejado de la realidad y posibilidades de la pequeña y mediana empresa.
5) Para creer que una gestión eficiente y
profesional debe comenzar necesariamente por la definición clara y
formal de la Visión, Misión, Valores, Objetivos y Estrategias, cuando
en realidad se trata de temas que se viven día a día pero que rara vez
(o quizás nunca) se declaman y mucho menos, se formalizan.
Podríamos seguir con innumerables ejemplos más. Y, en todos los casos, llegaríamos al mismo resultado.
Las escuelas de negocios no brindan TODOS los elementos necesarios para
comprender la problemática y naturaleza de las pequeñas y medianas
empresas y los que nos brindan no siempre son los necesarios para
nuestras organizaciones.
¿Por qué? Porque nos enseñan a guiarnos por GPS (volviendo a nuestro
ejemplo del biplano y el Boeing 777) y nos hacen expertos en su
interpretación. Pero nuestro pequeño avión no tiene este instrumento.
¿Quién puede dudar de la importancia de un buen ERP para una empresa? ¿De un módulo para análisis de escenarios? ¿De un sistema de Business Intelligence?
Pero, ¿qué pasa cuando en nuestra PyME somos 10 o 20 personas? ¿Son
igualmente importantes? ¿O, acaso no manejamos los mismos conceptos
pero por otros medios menos formales y más al alcance de las
posibilidades de la empresa y de su gente?
La falta de concordancia entre la herramienta, el momento del ciclo de
vida de la PyME y las características internas y externas del negocio,
es lo que hace que aún metodologías que han demostrado ser exitosas en
otros contextos, fallen en las pequeñas organizaciones.
El pragmatismo dentro de una PyME es tan grande y el tiempo tan corto
(por el ritmo vertiginoso en que gira la "rueda operativa") que, dentro
de esa concepción, cualquier dilación en obtener los resultados
esperados aplicando lo aprendido, suele interpretarse como signo de su
poca aplicabilidad y por lo tanto convalidan su no aplicación.
Así, en próximos artículos en MATERIABIZ, presentaremos algunos
conceptos para comprender en qué momento de la vida de la PYME se
manifiesta la necesidad de replantear el modelo de gestión, cuáles son
los indicios que debemos considerar (situaciones concretas, simples y
que vivimos todos los días) y cómo concretar la transición del modelo
emprendedor al modelo empresario, sin morir en el intento.
Juan Carlos Valda
Licenciado en Administración de Empresas - Doctor en Ciencias de la
Administración. Profesor de las cátedras de "Principios de
Administración y Administración Estratégica" y "Organización y
Dirección de la Pequeña y Mediana Empresa" en la Universidad de Belgrano.
Integró la Comisión de Pequeña y Mediana Industria de la Unión
Industrial Argentina. Conferencista y consultor especializado en la
problemática y Dirección Estratégica de las Pequeñas y Medianas
Empresas. jcvalda@gmail.com
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Fuente: MateriaBiz ENLACE ROTO!
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Felicitaciones
Felicitaciones Manuel por la tríada que has puesto en tu Blog.
Al igual que tú, que Francisco Cerda, y otros interesados en mejorar de una u otra manera a la sociedad, yo también comparto la visión que los MBA no nos preparan para la realidad. Dan herramientas, pero no sabemos llevar a la práctica.
Lo digo en carne propia, pues tengo mi MBA, con excelentes profesores, ramos notables, pero que en la práctica, es muy poco o nada lo que he podido utilziar, pues no nos enseñaron las habilidades "blandas", que a la larga, son la real diferencia entre un ejecutivo y otro.
Personalmente, estoy en busca de ese camino.
Un abrazo,
Rodrigo.