Que la brecha digital existe nadie lo duda. Esa cisura que separa a los que se han integrado al uso de las nuevas tecnologías y los que no han tenido o no han querido incorporarlas en su vida, puede ser explicada con distintos argumentos. El más socorrido de todos es el de la diferencia en las edades de la Generación X y la Generación Y (como se detalla en el artículo La brecha tecnológica es una brecha generacional).
Ahora, en el artículo de Manuel Delgado, más abajo, se habla de una brecha digital dentro de la Generación Y, que según el autor se derivaría de ciertos factores culturales y sociales. Yo acepto que es una buena explicación, pero parcial.
A mi modo de interpretar la realidad que vive el país, la brecha digital y cualquier otro tipo de brecha que divide a distintos sectores de la población está explicada por razones económicas, que ha originado la inmensa desigualdad social que existe en Chile, que se evidencia no sólo en el acceso a la tecnología, sino que se extiende a todo el ámbito de la educación, de las oportunidades laborales y de la calidad de vida de las familias.
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La Generación Y, la crisis y la brecha digital
Por Manuel Delgado
Antoni Gutiérrez-Rubí me manda por correo un vínculo a su artículo más reciente, publicado en Cinco Días, y que lleva por título "La crisis y la Generación Y", una reflexión sobre ese grupo de personas entre los 15 y los 30 que han nacido, mayoritariamente, rodeados de tecnología y para los que ésta permea gran parte de sus actividades diarias. Ampliamente recomendable.
A raíz de este artículo de Antoni, he dedicado un rato a pensar en un asunto relacionado con lo que él dice. Hace unos meses, escribí un artículo sobre "Los problemas laborales de la Generación X", entre los que destacaba el problema que suponía ese pequeño secreto de muchos de esta Generación X, en la que yo también me encuentro: ¿qué ocurre cuando, por tu edad, se supone que te encuentras cómodo buceando a diario entre tanta tecnología y resulta que no es así?
Pues bien, aunque es innegable que su estrecha relación con la tecnología es una de las características principales de la Generación Y, me pregunto qué porcentaje de sus miembros han crecido no tan inmersos en el entorno tecnológico actual.
No nos engañemos: aunque a los chavales de 20 años nos los imaginemos siempre enganchados al Messenger y ligoteando en Tuenti cuando no están actualizando su blog o descargando como posesos desde la Mula, en realidad no son pocos los que, por su extracción social o su lugar de origen (pequeños pueblos vs. grandes ciudades, por ejemplo), no tienen la tecnología tan imbricada en sus vidas.
Es de suponer que esa brecha digital que sufren algunos de la Generación X será infinitamente más amplia, dolorosa y negativa para los miembros de la Generación Y que se encuentren "al otro lado".
Si centramos ese análisis en países como España, esa brecha digital no está provocada, principalmente, por la imposibilidad económica o material de acceder a la tecnología y a la educación, como sí ocurre a escala global, sino que la distancia entre los verdaderos nativos digitales y sus coetáneos no tan tecnificados tiene su origen más en razones relacionadas con su entorno familiar y de amistades, el aprovechamiento efectivamente realizado de la educación disponible e incluso con su trayectoria laboral.
Es decir, en un país occidental y avanzado como España, el digital divide entre los distintos miembros de la Generación Y no está provocado por el nivel de desarrollo económico del país, sino que tiene su origen, de forma primordial, en los hábitos e intereses de cada miembro de esa generación, que a su vez vienen determinados en buena parte por su entorno social y familiar.
Viendo lo complicado que es para muchos X’ers superar la barrera de la tecnología cuando se han retrasado en su aceptación, tiendo a pensar que un rasgo que caracterizará el entorno laboral, comercial y social de las próximas décadas será la dificultad para satisfacer convenientemente las necesidades de los Y’ers que se queden en el lado menos tecnificado de la brecha, puesto que la distancia que los separará de los nativos digitales que sí se hayan relacionado con éxito con la tecnología será notablemente mayor y, por tanto, más difícil de salvar.
Empresas e instituciones tendrán que identificar y asumir esa dualidad y crear estrategias diferenciadas de comunicación y de servicios para unos y otros. Sólo el tiempo dirá si termina por crearse, en los países desarrollados, un grupo social al que podríamos llamar parias digitales o si, por el contrario, la tecnología alcanzará en el futuro unas cotas de ubicuidad y accesibilidad tales que el número de desconectados resultará anecdótico.
19 de Agosto de 2008 — Manuel Delgado
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Fuente: Blog de Manuel Delgado
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También hay factores geográficos
Si. Tienes razón y estamos de acuerdo en que a nivel global el problema tiene origen económico. Y también me doy cuenta que el factor social y geográfico también está presente en Chile. Yo tiendo a ver la brecha digital como un problema económico porque estoy muy sensibilizado por la exrtrema desigualdad socioeconómica que nos aflige como país.
Te seguiré leyendo en tu blog por que me gusta mucho.
Feliz Navidad
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