Pensamiento Imaginactivo

Difundiendo la creatividad e innovación para la gestión de organizaciones y Pymes

Nuestra Misión

Difundir la creatividad y la innovación para la gestión de organizaciones sociales, emprendimientos y Pymes.
    Manuel Gross Osses (Quilpué, Chile).

Top One en Buzzear.net Chile

Ranking de blogs de Chile

Feed RSS: http://manuelgross.bligoo.com/rss/node

"No permitas que te roben las ideas. Regálalas!" Sir Ken Robinson

creative_commons_logo.jpg

Ultimas publicaciones

Una situación frecuente

Había que hacer un trabajo muy importante y “Cada uno” estaba seguro de que “Alguien” lo haría.

Cualquiera” pudo haberlo hecho, pero “Ninguno” lo hizo. “Alguien” se disgustó por eso, ya que el trabajo era de “Cada uno”.

Cada uno” pensó que “Cualquiera” podría hacerlo, pero “Ninguno” se dio cuenta que “Cada uno” lo haría.

En conclusión, “Cada uno” culpó a “Alguien” cuando “Ninguno” hizo lo que “Cualquiera” podría haber hecho.

(Anónimo. Una fuente: Mensaje para ti)

Menú

- Home - Página inicial de la Comunidad 
- Mi Perfil - Perfil de Manuel Gross   
- Escríbame - Escríbale a Manuel 
- Actividad - Lo más leído, más comentado, favoritos
- Miembros - Lista de miembros de Pensamiento Imaginactivo 
- Referencias - Biblioteca de textos de referencia 
- Blogrolls - Blogs de consultores y emprendedores
- Herramientas - Software para potenciar su productividad
- Comunidades - Lista de Comunidades Bligoo 
- Autores - Que han publicado aquí
-
Otros sitios de Bligoo:
- Ayuda y FAQs 
- La CocinaSoporte  
- Bligoo - Varios (seguidores, seguidos, comunidades, tags, encuestas...) 
- Bligoo Blog - Noticias corporativas   
- Bligoo Fono - Publica por teléfono  
- Blog Gratis - Crea tu blog gratis

Think Crime (Las TICs y el Crimen del Pensamiento)

Enviado por Manuel Gross el 18/12/2008 a las 18:15
Manuel Gross

Creo que en el actual estado de la inteligencia colectiva de la humanidad a las dictaduras ya no le es posible controlar el pensamiento de la genta, pero la tentación de controlar algún aspecto del comportamiento de la sociedad está presente en la mayoría (¿o todos? los gobiernos.

 

La tecnología de la información y las comunicaciones (TICs) es una herramienta formidable que en el corto o mediano plazo estará al alcance -o estará en contacto de alguna forma- con casi toda la población mundial. Y si no se puede controlar lo que se piensa, entonces el "poder" se siente tentado a controlar, al menos, lo que se lee y lo que se escribe.

 

Por lo menos en Chile esa tentación se hace evidente cuando repasamos la historia que hay detrás de estos dos artículos que recomiendo leer:  "Lo que mal empieza...", en El Francotirador, de Christian Leal y "Cambio de Secretario Ejecutivo de la Estrategia Digital ¿Era realmente necesario?", en Cultura Digital, de Pedro Huichalaf.

 

Cualquiera similitud con la novela "1984" de George Orwell, en el artículo siguiente, es pura casualidad

 

PRIMERA PERSONA
Think crime

 


Dejar de pensar es terminar por admitir que las cosas son como son y no cabe siquiera concebir que puedan ser de otro modo. Lo cual puede ser razonable tratándose de lo que está más allá de nuestras capacidades.



Por Edison Otero

 

Como se sabe, la expresión proviene de la novela "1984", del británico George Orwell (1903-1950), y puede traducirse como "crimen de pensamiento". En el Estado totalitario descrito por Orwell no hay crimen mayor que pensar por sí mismo y, claro, pensar de manera distinta a la ideología oficial. Para no quedarse en las puras amenazas, este Estado ha creado un Ministerio del Pensamiento, encargado de establecer qué es lo que puede pensarse.

 

Escrita un año antes de su muerte, retrata y anticipa las peores aprensiones asociadas a estados obsesionados por controlar ciudadanos. Orwell tenía material de sobra en su época, se tratara del derrotado régimen nazi alemán, la experiencia china, la dictadura española (contra la que Orwell combatió), el régimen estalinista o el imperio colonial británico de ultramar del que fue funcionario. Así, "1984" es un signo de su tiempo y también expresión de su mejor conciencia.

 

Algunos se han entretenido en llamar la atención sobre el papel que Orwell asigna a la tecnología en el aparataje y funcionamiento de su Estado totalitario; como se recordará en la casa o el departamento de cada habitante hay una pantalla que tiene la propiedad de transmitir la propaganda oficial. Pero al mismo tiempo la pantalla permite a los funcionarios del Ministerio del Pensamiento vigilar a sus súbditos en la intimidad.

 

Una vigilancia tal es el ideal de cualquier régimen policíaco. Pero en el caso del Estado totalitario de Orwell, el objetivo es alcanzar hasta la mente del ciudadano y controlarla, en la convicción de que aunque se pueden vigilar los movimientos de las personas, acciones, desplazamientos de un lugar a otro, relaciones que cultiva con otras personas, no hay manera eficiente de gobernar completamente el pensamiento ajeno por todo el tiempo.

 

La moraleja es que no hay nada más temible que el pensamiento, y éste siempre puede descubrir las grietas en cualquier sistema de creencias o ideas. Porque sólo obedece a sí mismo. Por eso no hay ningún otro derecho tan decididamente tal que el de pensar libremente. Y la prueba de ello es el encono y la fiereza con que los estados autoritarios tratan de impedir que la gente tenga ideas distintas o encuentre el espacio y el valor para ponerse a pensar.

 

Pensar es recuperarse a sí mismo e ir tras la única condición que nos hace únicos. De allí el peligro de todos los intentos por que se renuncie a esta facultad. No pensar, o dejar de pensar es, al fin y al cabo, no hacerse preguntas, no interrogar las propias realidades, no experimentar inquietudes, no sentir desazón por lo que resulta a la vista contradictorio y falaz. Pero dejar de pensar es terminar por admitir que las cosas son como son y no cabe siquiera concebir que puedan ser de otro modo. Lo cual puede ser razonable tratándose de lo que está más allá de nuestras capacidades: intervenir el cosmos, mover montañas o secar océanos.

 

Lo que no es razonable es creer que la sociedad en que se vive y la organización que la caracteriza son cosas inamovibles. Ese rol perverso lo han jugado muchas creencias, pero hoy lo sabemos porque otros se pusieron a pensar. Se lo debemos a los pensadores de la Ilustración. Sólo que hoy tenemos que enfrentarnos a otras creencias, igual de perversas, que buscan lo mismo: que no pensemos y terminemos por creer que así es como las cosas han de ser. Al poner en acción nuestra capacidad de pensar, el velo empieza a levantarse.

 

Nada es fatal, salvo la muerte. Lo demás es pensable, cuestionable, revisable. Eso incluye todas las instituciones, reglas del juego, organizaciones, compromisos, tratos, ideas. A 50 años de la novela de Orwell, el crimen no es sólo pensar. El más grande de los crímenes que cometemos con nosotros es dejar de pensar y enajenar nuestra inteligencia y sensibilidad ante ídolos que tienen pies de barro.

 

Tenía razón el hermoso viejo Bertrand Russell: no hay nada que sea más temible y liberador que el pensamiento. En particular cuando los estados de hoy, aunque ya no se puedan tildar de totalitarios, experimentan la misma tentación de invitarnos a evitar el esfuerzo de pensar.

 

Jueves 18 de diciembre de 2008

 

........................

Fuente: La Nación (cl) 

Tell a Friend

Imaginactivo - Villarrica Cultural - EcoVillarrica - Mi Facebook - Blog Networks - Delicious

Publicidad por Bligoo.com

Sitios que enlazan este artículo:

Escribe un comentario

¿Quieres usar tu foto? - Inicia tu sesión o Regístrate gratis »
Comentarios de este artículo en RSS

Compartir este artículo

Tell a Friend

AddThis Social Bookmark Button


 

Share on Facebook

Buscar en artículos y comentarios


Web Imaginactivo

Feed RSS

Facebook

En Twitter

Mis favoritos

Pueden seguirme en

- Facebook
- Twitter  
- Delicious (Están todos mis posts publicados en el blog, en Facebook y en Twitter)
- Google+ 
Follow Me on Pinterest
manuelgross Twylah Fan Page
mailonpix.com

eXTReMeTracking

eXTReMe Tracker

Estadísticas

Texto libre

Aquí puedes escribir lo que quieras

Más management