Pensamiento Imaginactivo

Difundiendo la creatividad e innovación para la gestión de organizaciones y Pymes

Nuestra Misión

Difundir la creatividad y la innovación para la gestión de organizaciones sociales, emprendimientos y Pymes.
    Manuel Gross Osses (Quilpué, Chile).

Top One en Buzzear.net Chile

Ranking de blogs de Chile

Feed RSS: http://manuelgross.bligoo.com/rss/node

"No permitas que te roben las ideas. Regálalas!" Sir Ken Robinson

creative_commons_logo.jpg

Ultimas publicaciones

Una situación frecuente

Había que hacer un trabajo muy importante y “Cada uno” estaba seguro de que “Alguien” lo haría.

Cualquiera” pudo haberlo hecho, pero “Ninguno” lo hizo. “Alguien” se disgustó por eso, ya que el trabajo era de “Cada uno”.

Cada uno” pensó que “Cualquiera” podría hacerlo, pero “Ninguno” se dio cuenta que “Cada uno” lo haría.

En conclusión, “Cada uno” culpó a “Alguien” cuando “Ninguno” hizo lo que “Cualquiera” podría haber hecho.

(Anónimo. Una fuente: Mensaje para ti)

Menú

- Home - Página inicial de la Comunidad 
- Mi Perfil - Perfil de Manuel Gross   
- Escríbame - Escríbale a Manuel 
- Actividad - Lo más leído, más comentado, favoritos
- Miembros - Lista de miembros de Pensamiento Imaginactivo 
- Referencias - Biblioteca de textos de referencia 
- Blogrolls - Blogs de consultores y emprendedores
- Herramientas - Software para potenciar su productividad
- Comunidades - Lista de Comunidades Bligoo 
- Autores - Que han publicado aquí
-
Otros sitios de Bligoo:
- Ayuda y FAQs 
- La CocinaSoporte  
- Bligoo - Varios (seguidores, seguidos, comunidades, tags, encuestas...) 
- Bligoo Blog - Noticias corporativas   
- Bligoo Fono - Publica por teléfono  
- Blog Gratis - Crea tu blog gratis

La gestión del cambio mediante el talento de las personas

Enviado por Manuel Gross el 04/02/2012 a las 7:53
Manuel Gross

Managing-the-change-in-talent_1.jpgCultivar personas o el gobierno de las grandes cosas  

Confieso que la mayor parte de ocasiones no entiendo el comportamiento de las organizaciones. Incluso reduciendo su comportamiento a una ética de consumo individualista, no soy capaz de comprender el actual proceso de devastación masiva de talento que estamos liderando.

 

De hecho me estaba afectando personalmente y he decidido dedicar mi vida a cambiar este fenómeno.

 

Generalmente solemos hacer las cosas al revés: pensamos en el dinero y en la seguridad antes que en cómo haremos que las cosas funcionen. El problema viene cuando una vez que todo está montado tiene que ser sostenible en el tiempo. Me recuerda a un caso que todos conocemos:

 

Cuando se crean aparatos tecnológicos potentes a menudo lo último en lo que piensan los grandes fabricantes es en las baterías. Lo importante no es de qué vivirán esos dispositivos sino qué hacen. Sin embargo el usuario final (el cliente) tiene una preocupación constante por la primera incógnita. Sin resolverla ningún dispositivo puede funcionar de forma sostenible sin tener una enorme dependencia de un enchufe eléctrico.

 

Del mismo modo, las grandes organizaciones generan en muchas ocasiones una dependencia enfermiza en sus empleados. No delegan sino que establecen lazos y ataduras para retener y no para cultivar a las personas. La organización más adaptable y descentralizada, con las conexiones más sólidas y un mayor grado de autonomía colectiva será la que logre superar este estadio evolutivo y pasar de la empresa al colectivo, a esa red de talento conectada capaz de modificar realidades de forma casi instantánea.

 

El problema, como decía Charles Handy, es que los cambios son discontinuos y no responden a patrones y que además los pequeños cambios –esos que las organizaciones no facilitan- son los que significan enormes diferencias en la vida de las personas. Es necesario desaprender métodos y fórmulas de éxito y realizar movimientos de valor.

 

Cuando acudo a conferencias y seminarios veo desde hace años cómo los yonquis de la electricidad buscamos como locos una fuente de energía para nuestros gadgets que nos de autonomía temporal durante al menos las siguientes 5 horas. Nos hemos conformado con que la energía venga de fuera y no de cada uno de nosotros. Hasta ahora tal vez era suficiente.

 

El conformismo de los empleados, la asunción del status quo por los clientes y una gestión de expectativas rasa de las organizaciones ha creado un equilibrio que se está fracturando actualmente. El status quo ya no representa una forma honesta y fiable de avanzar. Más bien todo lo contrario, es un enorme lastre para el progreso.

 

Del mismo modo que nuestros actuales gadgets tecnológicos son relativamente autónomos, nuestras organizaciones educan a empleados cuestionablemente ágiles y autónomos.

 

Aplicando la responsabilidad distribuida 

 

Pero existen alternativas a esta dependencia basadas en la responsabilidad distribuida. Hace una semana hablaba con Carolina Izquierdo, fundadora de CIM ECM y con Santiago Pereira, co-fundador de NRG Creemos Creamos, y ambos me comentaban sus modelos de trabajo.

 

Carolina ha interiorizado que el valor de su marca son sus colaboradores y por ello realiza acuerdos con las personas que aportan valor a la organización. De este modo no se sienten condicionadas por la marca y conservan su independencia profesional respetando la continuidad de su proyecto personal. Ha aprendido que ceder terreno en cierto sentido es la forma más inteligente y honesta de ganarlo. El resultado es un equipo ilusionado mucho más corporativo y motivado que muchos de los equipos sujetos a contratos abusivos o a hipotecas de exclusividad que he conocido en mi vida profesional.

 

Santiago se siente responsable de la felicidad de las personas que colaboran con NRG: No solo de los clientes sino también de los shareholders (ya han superado la etapa de stakeholders). Ha forrado todas las paredes de su oficina en el centro de Madrid con papel pizarra blanco y ha colocado rotuladores para que todo el mundo pueda compartir sus ideas. Ha repartido cientos de plantas por la oficina para que cada persona se sienta responsable del crecimiento de esa planta a la vez que crecen personalmente.

 

Indirectamente Santiago está cultivando personas y preparando su gobierno de las grandes cosas. Ha evitado los conjuntos de mesas que forman islas, ha derribado paredes y ha quitado puertas. Los antiguos sillones "de jefe" son ahora los sillones en los que se sienta cualquier persona que viene a hablar con él. No hay casi despachos y las salas de reuniones fluyen continuamente de ideas.

 

Con el nuevo cambio de oficina depositó los sueños de cada empleado en una cápsula del tiempo que ha enterrado en el centro de la oficina. Ninguno de estos cambios físicos tendría sentido si no estuvieran acompañados de una revolución cultural latente. Ha cifrado el éxito de su proyecto colectivo en que esos sueños se hayan hecho realidad cuando abran esa cápsula dentro de unos años.

 

En NRG no existe una estructura piramidal, la organización se basa en círculos de interés que cuentan con un coordinador, un facilitador, un experto y un grupo de trabajo. Cualquiera puede ser cualquiera de estos roles en todo momento, simplemente debe sentirse cómodo para ello. De este modo resulta sencillo que los círculos puedan entrecruzarse y que cada círculo haga de las suyas aportando ideas de forma heterogénea. Sin saberlo, el otro día les expliqué por qué el modelo es naturalmente exitoso.

 

Han tendido a cuidar los tres rasgos de la inteligencia que sir Ken Robinson destaca: es heterogénea, es dinámica y es peculiar. Lo que hasta ahora se había hecho en el mundo empresarial -ahogar cualquiera de las tres perspectivas- es un error imperdonable que resta ingentes cantidades de valor. Las nuevas organizaciones son canales por los que fluyen diferentes ríos, se entrecruzan y generan ecosistemas propios. Contener cada río es evitar el nuevo océano. Y eso, sin duda, es inevitable.

 

La persistencia de los estilos burocráticos 

 

A menudo los directivos de las empresas admiten contener ese talento y esa fuerza en favor de la burocracia y la estructura. Defienden que de este modo el volumen resulta mucho más asumible y provechoso. Están dispuestos a asumir las pérdidas derivadas de no capitalizar un valor que seguramente no conocen porque el valor actual resulta más que suficiente. El problema es que la coyuntura social y económica no acompaña esta savoir-faire.

 

Como señalaba hace poco Jose Luis Sampedro, usamos a las personas y cuidamos a los objetos. Una persona rebaja su valor de mercado para poder conseguir otros valores: seguridad, confianza, proyección, presente. Lo que estamos haciendo en este periodo de bajo crecimiento que es crítico para el futuro de la sociedad es adquirir un valor excepcional a un precio insultantemente rebajado al que luego le aplicamos una serie de barreras que precisamente le impiden ser excepcional. Desde esta perspectiva, ¿cómo alguien en su sano juicio puede querer obtener algún beneficio?

 

Necesitamos procesos de selección internos. Las personas siempre necesitamos realizarnos, no solo en el momento de captarlas o soltarlas (no somos objetos) sino sobre todo en el momento de desarrollar nuestro talento y habilidades. No es una cuestión de llegar al final de la montaña para alcanzar la felicidad porque para alcanzar la felicidad paradójicamente tenemos que vivirla. No existe en estos momentos mayor valor que las personas para superar cualquier periodo de crisis. La escasa o inexistente sostenibilidad y autonomía actual de las personas no está justificada puesto que su materia prima -el talento, la capacitación y la experiencia- nunca ha sido tan valiosa como ahora. Sin embargo no nos hemos parado a valorarla y malgastar por desuso es el paso previo para derrochar por abuso.

 

Lo que hacemos con algunas personas en las organizaciones nunca se nos ocurriría hacerlo con las baterías de un móvil recién comprado. Nunca dejaríamos que esa batería se cayese, nunca dejaríamos que se rayase ni que se perdiera en cualquier parte, tampoco la estresaríamos para comprobar hasta dónde puede llegar, ni siquiera tras haber elegido el dispositivo (y su batería) se nos ocurriría intentar meter una batería diferente que no estuviera hecha para ese dispositivo. El dispositivo de las personas de una organización es el entorno que cada una de ellas necesita para desarrollar sus capacidades. Cada persona requiere un entorno personalizado de trabajo. Yo pretendo idear entornos de emprendimiento líquido que disuelvan la dureza de las organizaciones para dejar que fluya el conocimiento.

 

Cambiar mediante el talento de las personas 

 

Necesitamos reinventar esos entornos y lo necesitamos con urgencia. Los nuevos hábitos de vida, frecuentemente cambiantes y adaptables, cada vez tienen menos relación con los modelos de organización actuales. Gary Hamel suele decir que el modelo de gobierno y responsabilidad frío y racional que aportaron Taylor y Weber tuvo sentido en el mismo año en el que se inventó. A la década siguiente ya estaba superado. ¡El problema es que llevamos 120 años con ese mismo modelo!

 

Hace poco un presidente de una gran compañía multinacional me manifestaba su descontento ante la pérdida por parte de los empleados de cierto valor inherente a ese espíritu fundacional de la empresa cuando estaba todo por hacer. "Entonces –me decía- todo el mundo daba lo que tenía y el esfuerzo colectivo era máximo logrando un crecimiento personal y de marca exponencial. No había procedimientos ni éramos necesariamente los mejores, simplemente aprendíamos andando. Ahora tenemos personas altamente cualificadas pero todo el mundo sabe que tiene que hacer lo que le dicen. Ese es todo nuestro valor. Queremos recuperar –insistía- ese valor que hemos perdido".

 

Como él, todos necesitamos que cualquier persona sienta continuamente que está todo por hacer y necesitamos que esas personas no se sientan sujetas a ninguna caja o propiedad exclusiva. Sustituir las correas por la red sería sin duda un enorme paso porque necesitamos colaborar y cooperar entre nosotros. Cuando los procedimientos para achicar agua están completamente accesibles pero requieren de un esfuerzo de más de 10 minutos, si el barco tiene un agujero, que no os quepa ninguna duda: acabará en el fondo del océano. No necesitamos métodos, necesitamos actuar.

 

Mi receta para el cambio no es cuestionar lo que ya hemos establecido, sino realizar una reflexión colectiva sobre el futuro de la organización en la que todo el mundo participe y aporte valor. Pretende capitalizar el valor de las personas, actualmente oculto en un porcentaje escandalosamente elevado en cada pequeña isla llamada "puesto de trabajo". ¿Qué tal si damos voz y dejamos que formen parte estimulante de nuestro cerebro a todas las personas creativas que actualmente condenamos a la "ejecución"?

 

A lo largo de mi vida profesional he visto frecuentemente cómo el valor que había generado una marca pasaba totalmente gratis a otra en un flujo de talento que pretende respirar fuera de las actuales estructuras que atenazan el progreso. Podemos continuar pensando que el valor que sale es prescindible y que el valor que entra es imprescindible o podemos comenzar a hacer que nuestros entornos sean respirables.

 

Gestionar asumiblemente el caos (Tenemos organizaciones chaordicas as como pude aprender en Taulum Kartano, Finland) es vivir una realidad latente, gestionar previsiblemente la realidad partiendo de valores absolutos y perfectos se ha demostrado una entelequia. La primera persona con recursos para apoyarme que me ha negado financiación sin siquiera yo solicitarlo paradójicamente me dijo lo siguiente:

 

"Sabes, hijo, que yo soy muy racional y que tu padre es más emocional. Hemos llegado hasta aquí porque tu padre decidió montar su empresa en un momento en el que parecía una locura y ha tenido éxito. Es importante también el hecho de que yo siempre he tenido un puesto fijo y he aportado estabilidad. Sin embargo ahora es distinto. Debemos pensar en el futuro. Siempre supe que eras un idealista y se que no ibas a parar hasta cumplir tus sueños. Yo te admiro pero entiende que ahora no te apoye."

 

En un entorno en el que ha caído prácticamente todo lo que se entendía como éxito, en el que se repiten patrones de expectación y frustración constantes que han afectado dramáticamente a nuestras vidas, en un entorno donde las fórmulas perfectas han sido repetida y manifiestamente superadas por la fuerza de lo intangible y lo emocional, respóndanme a esta pregunta: ¿Quién de los dos es ahora el idealista? 

 

 

David Criado. Consultor independiente en reingeniería de organizaciones, consultoría simbiótica y cultura red.  @vorpalina

 

Licencia:

Creative Commons

humannova.com

 

………………………………………………..

 

Fuente: Humannova 

Imagen: Managing change 

 

Tell a Friend ....

 

Artículos relacionados:


- La gestión del cambio mediante el talento de las personas  
- Comunicación: Cómo gestionar el cambio en un entorno cambiante  
- Los 4 factores de motivación que están en la base del talento  
- Resistencia al cambio: 7 causas y el modelo de 8 factores para superarlas  
- Síntesis de 3 obras de Charles Handy, un filósofo del management  
- El Modelo AQAL de Ken Wilber: Los 4 Cuadrantes del Cambio  
- 11 reflexiones para superar la manía de tener todo bajo control  
- Las 3 habilidades de pensamiento esenciales para cambiar  
- Aspectos psicológicos de la gestión del cambio organizacional  
- La Resistencia al Cambio explicada por la Psicología Organizacional
- Cambio organizacional: 8 razones por las cuales la gente se resiste al cambio  
- Gestión del cambio: La importancia de adecuarse a los nuevos paradigmas  
- Cómo corregir los 8 errores de implementación del cambio organizacional  
- Estrategias y procesos para el cambio de la cultura organizacional  
- Modelo de Kotter de gestión del cambio en 8 pasos  
- John Kotter: Cambio y Liderazgo
- John Kotter: 5 métodos para manejar la Resistencia al Cambio 

En la web:
- La barrera de la organización abierta: la gestión del talento  
- Intrapreneurship: emprendiendo dentro de la organización  
- Un modelo de gestión del cambio  
- La toma de decisiones y la inteligencia colectiva  

 

Estoy en: Facebook - NetworkedBlogs - Delicious - Twitter - Blogalaxia - Bitacoras.com - My Twitter Times

Etiquetas en Bitacoras.com: , , , , , , ,

 

Publicidad por Bligoo.com

Las trampas del Talento 2.0

Enviado por el 22/05/2012 a las 16:30
Manuel Gross

Las trampas del Talento 2.0

 

martes, 22 de mayo de 2012- NOEMÍ VICO GARCÍA

 

Me confieso apasionada del mundo 2.0 y de sus posibilidades que brinda para acercar PERSONAS y crear CONOCIMIENTO COLECTIVO. Además, para los profesionales que nos dedicamos a la comunicación de algún modo, es un lugar ideal para investigar las relaciones humanas, las interacciones y actitudes de unos y otros. 
 

Últimamente, hay una tendencia muy de moda que me horroriza, si navegas por LinkedIn, por ejemplo, parece que hoy en día todo el mundo es coach, community manager, CEO de empresas inexistentes, pseudogurú y experto en todo y en nada... grandes ejercicios de creatividad para PARECER y no tanto SER. Me preocupa esta crisis de valores o, como la llama Juan Carlos Cubeiro, "crisis de la incompetencia" porque daña a los verdaderos profesionales que luchan cada día por aportar VALOR.
 
Hace unos días saltaba la noticia de que el CEO de Yahoo! mentía en su cv, el escándalo estaba servido por su posición pero esta práctica está extendida en exceso. Debemos recordar que no se trata de inventar ni exagerar cualidades, se trata simplemente de hacer visible lo mejor de nosotros mismos, vendernos mejor y eso tiene poco que ver con el engaño. La red ofrece la posibilidad de parecer muchas cosas por lo que es imprescindible mantener una posición crítica, no centrarse simplemente en la primera impresión y tratar de acceder a más información que refuerce nuestra primera opinión, sobre todo, a la hora de contratar colaboradores para nuestros proyectos.
  
¿Vas a contratar un coach? Comprueba que esté certificado, que haya gestionado, de verdad, equipos de trabajo y haya ostentado puestos de alto nivel y alguna referencia externa de su trabajo. Puede ayudarte en esto un post de hace unos meses de Marta Romo (Socia Directora de Be-Up junto a Pilar Jericó) que a mí me resultó revelador cuando contrato este tipo de profesionales: Sobre estafadores, pseudogurús y otros maestros en http://www.martaromo.es/
  
¿Vas a contratar un Community Manager? Búscale en Google y en redes sociales, comprueba el tipo de comentarios que hace, la calidad y cantidad de los miembros de su comunidad, sus publicaciones, su marca personal, su participación en ámbitos específicos... Comprueba si efectivamente está en la red y si su estilo tiene coherencia con la cultura de tu organización y los valores que quieres compartir. En esta profesión, quizá por su relativa juventud, existen pocos expertos y muchos "vendedores de humo".
  

¿Vas a contratar a un proveedor experto en algún ámbito concreto? Propón siempre una reunión 1.0, una reunión cara a cara en la que comprobar si esos conocimientos y experiencia son ciertos. Reta con preguntas, comprueba el grado de asertividad y la capacidad de decir "no" a tus requerimientos (eso te servirá para comprobar la confianza que puedes depositar en él en un momento dado), observa la comunicación no verbal y aplica la intuición. Busca en Google, pide recomendaciones, no te quedes con una visión parcial.

    

Para mí, conocer a alquien es sumar su imagen 2.0 con la 1.0, mirar a los ojos y ver de verdad cuál es su actitud. El mundo 2.0 me ha regalado muchas PERSONAS, ya imprescindibles en mi vida personal y profesional porque no sólo suman, sino que multiplican por lo que, a pesar de los usuarios que parecen y no son, mi experiencia ha sido MUY POSITIVA y enriquecedora. 

 
¿Lo mejor de la red? Cualquier profesional puede rodearse de gente que aporte y haga crecer, desde la humildad, desde volver a ser como niños que quieren aprender de todo y compartir. Pero, SIEMPRE, espíritu crítico, no todo lo que parece TALENTO lo es.


  

NOEMÍ VICO GARCÍA

Licenciada en Publicidad y Relaciones Públicas
Máster en Dirección de Empresas
Facilitadora certificada Cisco Entrepeneur Institute

-----------------

Twitter - Facebook


Quieres éxito? cambia de hábitos

Enviado por el 14/05/2012 a las 13:34
Manuel Gross

Si quieres una estrategia de negocio de éxito cambia de hábitos

 

11.05.2012 Ángela Méndez. Siga al autor en

 

Hay que desechar costumbres arraigadas que frenan la innovación y el talento.La figura del jefe directo es la pieza clave que debe potenciar la comunicación, la experimentación y la rapidez en la toma de decisiones.

 

Es el momento de hacer cambios. Para sobrevivir en la actual dinámica empresarial no se puede continuar trabajando como hasta ahora. “Si queremos alcanzar resultados diferentes necesitamos hacer cosas distintas, y eso requiere nuevos hábitos. Es decir, variar los comportamientos repetidos que definen los estilos de liderazgo y la cultura empresarial”, afirma Pilar Jericó, directora general de Be Up. La cuestión de fondo es que no debe haber más retrasos ni excusas. Para Fernando Botella, CEO de Think & Action, el actor principal de este nuevo escenario tiene que ser el departamento de recursos humanos. “No puede seguir anclado en un papel meramente operativo, sino que tiene que avanzar hacia una función estratégica para poder aportar un valor diferencial en el modelo de negocio. En definitiva, pasar de un rol de controller a una función más orientada a resultados, pegada al negocio”.

Los más dañinos
El catálogo de rutinas para cambiar es muy amplio, pero entre las más nocivas están las que afectan a los jefes, puesto que inciden en el trabajo de los demás profesionales. Jericó señala que “los hábitos más peligrosos son los que reducen la innovación y tapan el talento. Como por ejemplo las normas que impiden que la gente opine de un modo diferente o aquellos que penalizan el error y, por tanto, frenan la experimentación de cosas diferentes”. De esta misma opinión es Botella, que explica que el afán por seguir haciendo las cosas como siempre, por buscar las causas del fracaso en vez de promover y encontrar soluciones, es el primer hábito que hay que desterrar. José Luis Gugel, socio de Ray Human Capital, considera que “es crucial eliminar modelos de gestión obsoletos, sobre todo los que frenan la movilidad laboral, tanto la geográfica como la funcional, dentro de la compañía”.

¿Cómo se consigue esto? Los expertos opinan que para desaprender estas costumbres hay que salir de la zona de confort y perder el miedo a vivir y trabajar en terrenos menos seguros. Pero hay que tener en cuenta que una costumbre nunca se olvida, por tanto, hay que construir nuevos hábitos que tengan más impacto que los anteriores. Gugel señala que “la comunicación es la herramienta clave. El directivo, pero también cualquier jefe de equipo, debe acompañar a su gente con cercanía, con transparencia, animándoles a descubrir sus capacidades y competencias y a experimentar sin miedo la búsqueda de nuevos modelos de actuación”. Los nuevos hábitos tienen que promover una mentalidad de eterno aprendiz y enseñar a vivir en un proceso de reinvención continua.

La orientación al cliente (interno y externo) y el proceso de toma de decisiones son otros de los puntos en los que hay que mejorar. Para Gugel “hemos abusado de la jerarquía y la burocracia y con ello, lo que hemos hecho, ha sido ralentizar la toma de decisiones. Y actuar con rapidez y determinación ahora es vital”.

Concienciación, punto de partida
Alejandro Egea dirige el equipo de operaciones de Metro de Barcelona. Los resultados de su departamento eran buenos, pero al valorar parámetros como el liderazgo y la flexibilidad comprobó que había una gran distancia entre sus expectativas y las de sus empleados. “Con la ayuda de una consultora externa detectamos varios puntos en los que debíamos mejorar, como la comunicación y la búsqueda de un liderazgo efectivo”, recuerda Egea. Durante seis meses realizaron distintas actividades en las que establecieron los objetivos que tenían que alcanzar y los recursos personales que había que potenciar. Egea reconoce que la concienciación fue fundamental: “Cuando cada profesional asumió la necesidad de cambio, fue cuando llegaron las mejoras. Y así hemos logrado aumentar la confianza entre los miembros del equipo y hemos alcanzado nuestro reto: tener una comuniación más efectiva, mejora la gestión de conflictos, mantener un trato respetuoso entre los compañeros y convertirnos en un grupo de alto rendimiento”.

La fuerza de los mandos medios
En Vodafone sabían que para potenciar el crecimiento de la organización necesitaban talento. El primer paso fue mirar dentro de la compañía, averiguar qué tenían, cómo utilizarlo de la manera más eficaz y qué les faltaba. “El anáisis interno dejó patente que necesitábamos cambiar la manera de actuar de los mandos medios al gestionar personas. Queríamos acabar con el paternalismo y el todo vale”, afirma Mar Cárdenas, directora de ‘training and development’ de la firma de telecomunicaciones .

A partir de este objetivo se comenzó a diseñar un plan de actuación para que los aproximadamente 500 mandos medios cambiaran sus hábitos directivos. “El mayor problema era de actitud. Existía mucha relajación a la hora de asumir responsabilidades. Era más cómodo dejar que recursos humanos diera las malas noticias y adoptar un rol de mero transmisor y ejecutor de las órdenes de la dirección”, dice Cárdenas.

Para cambiar este comportamiento, demasiado arraigado en el día a día, pusieron en marcha el programa ‘Talking Talent’.

Con la ayuda de una consultora externa realizaron una preevaluación de las competencias, valores y nivel de compromiso de los empleados. “Lo más difícil fue implicar a todos los profesionales y que compartiéramos la idea de que la responsabilidad de los resultados del grupo era de todos”, recuerda la directiva de Vodafone. A través de diferentes fases, trabajos y dinámicas de grupo lograron sacar el potencial de las personas implicadas y mejorar los resultados. Entre las actividades que realizaron, Cárdenas recuerda una serie de televisión, en la que participaron actores profesionales y mandos de Vodafone: “Se interpretaban escenas típicas de la vida en la oficina, roles y patrones de comportamientos con los que todos se identificaban y que, luego, se analizaban y estudiaban para perfilar el cambio de actuación”.

-----------------

Twitter - Facebook


9 Ways to See Change Coming

Enviado por el 02/04/2012 a las 21:09
Manuel Gross

9 Ways to See Change Coming (Before it Kills Your Business)

 

Paul J. H. Schoemaker - Mar 30, 2012 

 

Great strategic thinkers have a gift for seeing threats and opportunities before anyone else. Here's what they look for.

 

To get a business going, you need entrepreneurial vision. To keep it performing at a high level day to day, you need intense operational focus. But to survive for the long run, you need a different kind of skill, one that I consider a core attribute of true strategic leaders. In my book with George Day, we call it peripheral vision. 

Sad to say, most companies aren’t very good at this. When new threats or opportunities emerge on the periphery of their usual business environment, they fail to notice them or misinterpret their import. Most leaders have a hard time with the weak and ambiguous signals that are often the only earning warning signs of impending change.

What Lego failed to see coming

There are many examples: Coors failed to see the trend toward low carb beer until it was too late. Michelin overlooked the crucial role of service stations for their new Flat Run tire.  Mattell's Barbie was blindsided by the popularity of the Bratz doll. Another notable case is Lego, which responded poorly to the electronic revolution in toys and gaming, and then went on to underestimate the squeeze that Wal-Mart and China would put on its pricing power.

As a business owner, you always face the temptation to focus on managing your current offering in the immediate business environment. Someone has to do this, to be sure, and giving unwavering attention to operations will often pay off in short-term performance. But by zeroing in on what’s in front of you, you naturally lose peripheral vision—and that can threaten your company’s long-term survival. 

Having peripheral vision means that you monitor what is happening around the edges of your business: You keep tabs on other industries, distant markets, new research, emerging business models, and remote demographic data that may seem to have little relevance to your portfolio. But strategic peripheral vision is about much more than simply anticipating change.  It is about sensing where to look more carefully for clues, understanding how to interpret weak signals, and having the courage to act when the signals are still ambiguous.

Mastering the art of anticipation

How do you master the art of anticipation? Our study of over 160 senior executives found that a vigilant attitude is the most important trait of strategic leaders who are good at anticipating and exploiting change. To break that down into a set of practices, we’ve found that such leaders do nine things well. They:

  • Look for game changing information at the periphery of their business
  • Search beyond the boundaries of current, prevailing views
  • Recognize potential changes before the competition does
  • Connect the dots of incipient trends by triangulating weak signals
  • Entertain multiple hypotheses about causes of change
  • Encourage mavericks in their company to say what they really think
  • Organize “paranoia sessions” to tap wisdom inside their company
  • Build wide networks inside and outside the organization
  • Remain vigilant and curious about signals from many spheres

It’s important to note that there are two ways you need to look at your periphery. One way, just described, is to “mind” the periphery. This requires divergent attention and means that you pay attention to actions across many areas and connect the dots of trends that may present approaching threats or opportunities.

Don't just "mind" the periphery. "Mine" it, too.

But there are other sources of threat and opportunity you need to watch. Sometimes they originate in a well-defined part of the periphery, such as pending regulations or a specific technology. In such cases, you want to thoroughly “mine” for knowledge.  In other words, only a very close examination reveals the key insights, usually after triangulating multiple sources of information. This requires a strong convergent focus on a specific part of the periphery and rapidly developing the capacity to respond to it. 

The good news is, failures of strategic anticipation aren’t always fatal. After Lego experienced a deep crisis in the early part of last decade, the company changed its approach.  It improved communications with retailers and customers, viewing them as strategic radar and sources of new ideas.  Lego teamed up with outside inventors to create new products.  Other outside parties helped it create T-shirts, movies, books, toys and games.  Lego also developed robotic kits to replace its 1998 product, emphasizing intelligent bricks, a new programming language, motors and sensors, starter models and teaching materials for schools.

It was a happy ending, as it turned out. But it would have been much better, wouldn't it, had the company anticipated the changes before they nearly did it in. And if you’re serious about being a strategic thinker at your company, that's your job.

-----------------

Twitter - Facebook


10 steps to Sustainable Life Change

Enviado por el 18/03/2012 a las 21:43
Manuel Gross

10 Critical Steps to Sustainable Life Change 

 

By 

As much as we say we want to change, tobecome better people, to improve ourselves, we often face change kicking and screaming. It’s one thing to envision yourself as slim, trim, and healthy, but quite another to put on your running shoes and break a sweat.

Even when we are highly motivated or inspired, change is hard. It is hard to initiate it, and it is hard when it’s thrust upon us. We are creatures of comfort, and every change (even small changes) requires some level of physical, mental, or psychological discomfort.

This threat of discomfort keeps us trapped in a cycle of desire and failure. We want to be better people, but we can’t manage to sustain the actions to get there. It takes a toll on our self-esteem. The more times we try and fail, the more like failures we feel. Then we lose hope of ever succeeding, so we stop trying.

Most of the time we view change as a giant leap from where we are now to the final place we want to be. We try to attack change like an ant pushing a bowling ball uphill. But if you view change this way, you are bound to fail.

Change is hard because most of us go about it in the wrong way. We don’t know why we keep failing. We think it has to do with personal weakness. But most of the time, it doesn’t. It has to do with a lack of knowledge.

What Is Change?

Change is nothing more than the formation of a series of habits. Look at your life as it is right now. Most of what you do, what you think, and how you behave is habitual.

  • You get up in the morning and go through the same routines.
  • You go to work and follow generally the same schedule.
  • You interact with and react to people in the same ways.
  • You come home and follow the same routines for dinner, relaxation, and bedtime.

Yes, there are small differences in your routine, but rarely do you insert some sustained, on-going activity or new way of doing something.

You have developed the patterns of your daily habits over many years. Some you carried from childhood, and others you picked up along the way. But most of your daily habits have been repeated enough times that your brain circuitry is entrenched in these behaviors.

Rewire Your Brain

To change the behaviors, you must rewire your brain. And rewiring your brain takes practice, patience, and the knowledge of how to do it.

In my work as a personal coach and teaching The Habit Course (with my partners Leo Babauta and Katie Tallo), I work with people on a simple method for making sustainable life change. This is a method that has been tested and well-researched. If you follow it, you can make sustainable life change.

Here are the steps:

  1. Plan and prepare. You can’t just jump into a new behavior without preparation. You would be setting yourself up for failure right off the bat. You must get yourself mentally, physically, emotionally, and practically ready and ripe to be successful. This includes creating a vision for yourself of the outcome, and planning a system of triggers, accountability, support, and rewards.
  2. Start really, really small. Every new habit is comprised of many smaller habits. For example, taking up running could involve getting up earlier, putting on your running clothes, stretching, etc. Break down each new habit into its  smallest parts, and begin with just one of those small parts as your first change.
  3. Stick to 5 minutes. When you begin this small new habit, do it for 5 minutes only during the first 2 weeks. This will feel very easy (especially for some small habits), but it begins the process of retraining your brain to accept this new behavior. This 5 minute rule is critical to your success, so don’t break it!
  4. Find a trigger. A trigger is an established habit or action that you can use to “trigger” your memory to perform your new habit. You want to perform your new habit immediately after the trigger. For example, you might practice your new habit of meditation immediately after the trigger of brushing your teeth (an established habit). The trigger must be something that is firmly established for you.
  5. Set up accountability. Most of us don’t tell people when we try to change just in case we fail. We don’t want to be embarrassed. But actually telling people is key to your success. You want to find a place to report your daily habit work, whether it’s through social media, on a forum, or by email to a group of friends. When you know someone is counting on you, you will try harder.
  6. Acknowledge success. Set up a reward system for yourself that immediately follows the new habit. You have to plan a reward system to keep your motivation and positivity at a high level. Gold stars, a piece of chocolate, a nap, anything that feels like a reward will work to reinforce your habit. Our students in the Habit Course loved the gold stars!
  7. Create a support system. Communicate with those close to you about your plans for life change, and get their buy-in and support. If you don’t,  you are setting yourself up for trouble. If your new habit disrupts the lives of others, and you haven’t communicated with them or gotten their support, they may sabotage your efforts.
  8. Plan for disruptions. During the planning phase of your life change, you create a “disruption contingency plan.” Unexpected things will happen. You may get sick. You might have to travel. You may need to change the time or place for your habit. Don’t allow these events to be an excuse for interrupting your change work. Plan for them in advance so you aren’t blindsided by the unexpected.
  9. Increase your time slowly. Be sure that your new habit is fully automatic before you increase the time past 5 minutes. If you have missed more than a day or two during the first two weeks, then add another week of practicing for 5 minutes only. Once it feels automatic, increase to 10 minutes. Keep adding time as the change feels automatic.
  10. One change at a time. Tackle only one new change in your life at a time. It can take 4-8 weeks for a new habit to be fully automatic. The more difficult the habit, the longer it will take. Don’t begin another one until you have to first one firmly established.

You probably have something on your mind right now that you’ve wanted to incorporate in your life. Maybe exercise. Or eating healthy. Or starting a project. Or meditating. Whatever it is, if you follow the method outlined above, you will have the key to sustainable life change.

-----------------

Twitter - Facebook


Mejores prácticas en Gestión del Talento

Enviado por el 10/03/2012 a las 23:26
Manuel Gross

¿Cuáles son las mejores prácticas en Gestión del Talento? 

  

SÁBADO, MARZO 10, 2012 - Mari Carmen Martín 

  

Se habla mucho sobre gestión del talento, ¿cómo lo definiríamos? Muchos autores coinciden en resumir que talento son aquellas habilidades que consiguen el éxito en tu compañía,  es aquel  “talento“ ligado a un rendimiento superior allí donde se encuentre. Esta definición puede parecer algo ambigua, pero si por ejemplo estamos hablando de una empresa de publicidad, el talento será aquel que consigue que los clientes estén satisfechos con todo lo relacionado con sus campañas de publicidad.  
 
Debes conocer muy bien tu negocio y que demandan tus clientes, incluso adelantarte a ellos. ¿Cuáles son las mejores prácticas de gestión del talento? La gestión del talento la comprenden una serie de complejos procesos de Recursos Humanos que  con el objetivo primordial de entregar los mejores resultados a toda la organización. Podemos encontrar muchas listas, pero para mí la que mejor lo resume serían estas diez mejores prácticas que aunadas y alineadas configuran una regla de éxito seguro:
  
1.    Utiliza el reclutamiento online: Tienes un sistema integrado de recepción de CV, con análisis de habilidades, y donde se gestiona desde las respuestas desde el email a los resultados de las entrevistas.
2.    Procede a una búsqueda más óptima, esto implica la utilización de sistemas de  e-reclutamiento  más inteligentes  y completos, incluyendo el análisis semántico.
3.    Utiliza el  reclutamiento social, ve más allá de tu web corporativa y entra  de forma activa en las redes  profesionales  y  sociales como Linkedin, Facebook y Twitter.
4.    ¿Estás ocupándote de tus empleados actuales?, ¿conoces sus necesidades y su nivel de satisfacción?
5.    ¿Tienes  los objetivos de  tu negocio bien entrelazados y relacionados  con los objetivos personales de tus colaboradores?
6.    ¿Cómo estás realizando la revisión del rendimiento de tus colaboradores? ¿Está relacionado con la operativa del negocio? ¿Conoces las actividades claves, sabes medirlas y haces un buen seguimiento?
7.    Busca maneras para que  aprender sea divertido y constante, como un proceso de mejora continua.
8.    ¿Posees información actual y relevante sobre cómo está marchando el rendimiento de tu equipo? Asegúrate que tu equipo está trabajando en su nivel más que óptimo.
9.    Implementa una cultura que recompensa el rendimiento. ¿cobran más los que más entregan?
10. Construye un flujo constante de líderes preparados y motivados para asumir nuevos retos.    
Esta lista de prácticas puede y debe adaptarse a las necesidades de tu negocio, tanto si es pequeño, mediano o grande.


-----------------

Twitter - Facebook


Escribe un comentario

¿Quieres usar tu foto? - Inicia tu sesión o Regístrate gratis »
Comentarios de este artículo en RSS

Compartir este artículo

Tell a Friend

AddThis Social Bookmark Button


 

Share on Facebook

Buscar en artículos y comentarios


Web Imaginactivo

Feed RSS

Facebook

En Twitter

Mis favoritos

Pueden seguirme en

- Facebook
- Twitter  
- Delicious (Están todos mis posts publicados en el blog, en Facebook y en Twitter)
- Google+ 
Follow Me on Pinterest
manuelgross Twylah Fan Page
mailonpix.com

eXTReMeTracking

eXTReMe Tracker

Estadísticas

Texto libre

Aquí puedes escribir lo que quieras

Más management