Juan Carlos Lucas sobre las oportunidades de la Innovación Disruptiva
En palabras de Fernando Flores "La Innovación Disruptiva es una innovación marginal, orientada a prestarle un nuevo sevicio a gente que no tenía acceso a la tecnología anterior. En ese sentido, está orientado a un 'no – consumidor'." Otro autor cuyo nombre no recuerdo decía que la innovación disruptiva aparece para satisfacer necesidades de ciertos consumidores que hasta ese momento son invisibles para las empresas que solo han sido capaces de realizar innovación evolutiva.
En un artículo de Luis Fernando Solórzano, "Innovación disruptiva vs. innovación evolutiva", se explica el comportamiento normal de las empresas consistente en mejorar evolutivamente sus productos o servicios hasta que las mejoras incrementales ya no son significativas para el consumidor, momento en que la empresa se hace vulnerable y marca el punto donde el mercado queda abierto a la aparición del nuevo producto o servicio capaz de satisfacer las nuevas necesidades que no eran satisfechas por la empresa evolutiva.
Son entonces las nuevas necesidades, casi nunca explicitadas publicamente, las que detonan la aparición de nuevas tecnologías, o el auge de tecnologías existentes de bajo costo, que eran invisibles para las tecnologías líderes más sofisticadas.
Para el emprendedor exitoso, entonces, es fundamental su habilidad de encontrar nuevos modelos de negocios basados en las nuevas necesidades y las nuevas tecnologías, como lo explica con una sólida argumentación el doctor Juan Carlos Lucas en el artículo siguiente.
¿Cómo descubrir oportunidades de negocios en la era de la innovación disruptiva?
De esta forma, sigue el argumento, una empresa puede quedar fuera de las innovaciones disruptivas que crean los mercados del mañana, precisamente por tener las mejores prácticas de gestión para actuar en mercados no disruptivos.
Y, precisamente, en el escenario de negocios de hoy, las innovaciones disruptivas son cada vez más comunes. El mercado de la música, por ejemplo, lo está viviendo en carne propia. Las comunidades P2P que comparten archivos en formato mp3 vía Internet, están volviendo obsoletos los modelos tradicionales de comercialización de música.
Estos nuevos escenarios desafían frecuentemente las formas habituales de evaluar las oportunidades de negocios. La pregunta es, entonces, ¿qué mapas necesitamos para innovar y emprender?
Los mapas históricos siempre son necesarios
Juan Freire ha escrito sobre los modelos econométricos y la predicción de la evolución de las economías, señalando cómo los científicos suelen confundir la importancia de los modelos como reflejo de los patrones de evolución de fenómenos históricos con la capacidad de predecir el futuro.
Los modelos teóricos suelen ser útiles cuando el futuro no es demasiado distinto al pasado (cosa cada vez menos segura, por cierto), y se podría decir que esta forma de abordar el futuro es como conducir un coche mirando el espejo retrovisor.
La tradición (cartesiana) a la que pertenecemos nos lleva a asumir implícitamente que el mejor antecedente para pensar en el futuro es el pasado y los modelos que lo describen. Cuando no tenemos estos modelos sencillamente nos resignamos a movernos sin ningún mapa.
Efectivamente, en el mundo de los negocios, es necesario contar con mapas de las regularidades históricas que nos alertan acerca de lo existente (y nos previenen de la reinvención de la rueda). Podemos distinguir entre dos tipos de mapas históricos:
- Mapas de regularidades históricas de largo alcance
- Mapas de evolución histórica de mercados articulados
Estos mapas son muy útiles en ciertas circunstancias, pero distan de ser suficientes. Incluso, en muchos casos, la preocupación por tener el modelo se transforma en un lastre que nos hace llegar tarde.
Nuevos mapas para mirar lo emergente y las nuevas posibilidades
- Mapas de preocupaciones humanas
Gary Hamel nos alerta sobre la necesidad de ir mas allá de los productos y servicios actuales si queremos ser protagonistas de la invención de los mercados del futuro. Esto implica no quedarnos sólo con lo que el cliente pide.
Ir más allá de esto es sintonizar con las preocupaciones y no solo con sus necesidades explícitas. Escuchar preocupaciones emergentes de las personas será una habilidad cada vez más relevante y que no se limita a preguntar a los clientes qué necesitan sino a escuchar sus formas de lanzarse al futuro con más profundidad.
- Mapas de prácticas emergentes
Necesitamos tener mapas de las insatisfacciones que las prácticas sociales disponibles producen en los clientes. Esta habilidad para observar insatisfacciones de las personas es la fuente más primaria para producir innovaciones.
En este punto, la blogósfera constituye un espacio sin precedentes para explorar conversaciones emergentes y observar insatisfacciones de los clientes, que seguramente potenciará la innovación en los próximos años.






























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