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Empresas 1.0 ahogan la creatividad de los jovenes

Empresas 1.0 ahogan la creatividad de los jóvenes

Young userDos mundos en colisión es lo que muestra Julen Iturbe en este atrículo.

Por un lado, el mundo de la empresa formal y bien establecida, cuidadosamente diseñada mediante formularios y procedimientos (a los que quizás debe su éxito) que deben ser cumplidos eficaz y eficientemente unos empleados ya demasiado acostumbrados a la disciplina impuesta por la organización.

Por otro lado, los jóvenes empleados (no necesariamente profesionales) que llegan a tratar de integrarse a la empresa trayendo todo un bagaje cultural propio de la era de la información que privilegia el uso de las tecnologías modernas, jóvenes que favorecen las comunicaciones laterales por sobre las verticales y, por sobre todo, con una enorme capacidad de absorber nuevos conocimientos.


Déjeme ser eficiente por favor

Por Julen Iturbe

Lo estamos empezando a ver cada vez con más frecuencia. Una alumna aterriza en una empresa. Llega con su Messenger y su portátil. Llega con su forma de trabajar. Llega con su dirección de correo electrónico. Mejor o peor, es su forma de trabajar. Trae capacidad. Quizá en estado bruto, pero trae capacidad. Y, hasta donde llegamos en esta sociedad "puntoyó" en la que vivimos, trae ilusión y ganas de hacer algo.

Pero la empresa la abofetea nada más llegar. Le muestra un sistema, una forma de hacer las cosas a la que deberá amoldarse. ¿Por qué digo esto? Por una simple razón:

    * aquí no hablamos con el Messenger
    * aquí usas el ordenador que te asignemos, da igual que sea bastante peor que el que tú traes
    * aquí usarás nuestra identidad, la del correo que te asignamos, no la tuya

Y entre tanto sembramos en nuestra alumna la primera impresión. No tendremos segunda oportunidad. La primera impresión quedará ahí: la empresa no es el sitio donde me entienden. Me dicen que tengo que hacer las cosas como ellos quieren. Eso es un rollo. Allá vosotros. Yo sólo quería ser eficiente, hasta donde pudiera. Pero ya veo que es difícil.

Y la empresa pensará que es irresoluble. ¿Qué sería de la empresa si todo el mundo pidiera lo que pide esta alumna? No puede ser.

Y así nos van las cosas. Las personas no encuentran en las empresas el lugar donde ser eficientes. Eso se queda en el ámbito de la libertad personal, la que no ejercerá en la empresa.

Claro, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia, ¿verdad?

viernes, mayo 30, 2008

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Fuente: Artesanía en Red

 

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