Pensamiento Imaginactivo

Difundiendo la creatividad e innovación para la gestión de organizaciones y Pymes

Nuestra Misión

Difundir la creatividad y la innovación para la gestión de organizaciones sociales, emprendimientos y Pymes.
    Manuel Gross Osses (Quilpué, Chile).

Top One en Buzzear.net Chile

Ranking de blogs de Chile

Feed RSS: http://manuelgross.bligoo.com/rss/node

"No permitas que te roben las ideas. Regálalas!" Sir Ken Robinson

creative_commons_logo.jpg

Ultimas publicaciones

Una situación frecuente

Había que hacer un trabajo muy importante y “Cada uno” estaba seguro de que “Alguien” lo haría.

Cualquiera” pudo haberlo hecho, pero “Ninguno” lo hizo. “Alguien” se disgustó por eso, ya que el trabajo era de “Cada uno”.

Cada uno” pensó que “Cualquiera” podría hacerlo, pero “Ninguno” se dio cuenta que “Cada uno” lo haría.

En conclusión, “Cada uno” culpó a “Alguien” cuando “Ninguno” hizo lo que “Cualquiera” podría haber hecho.

(Anónimo. Una fuente: Mensaje para ti)

Menú

- Home - Página inicial de la Comunidad 
- Mi Perfil - Perfil de Manuel Gross   
- Escríbame - Escríbale a Manuel 
- Actividad - Lo más leído, más comentado, favoritos
- Miembros - Lista de miembros de Pensamiento Imaginactivo 
- Referencias - Biblioteca de textos de referencia 
- Blogrolls - Blogs de consultores y emprendedores
- Herramientas - Software para potenciar su productividad
- Comunidades - Lista de Comunidades Bligoo 
- Autores - Que han publicado aquí
-
Otros sitios de Bligoo:
- Ayuda y FAQs 
- La CocinaSoporte  
- Bligoo - Varios (seguidores, seguidos, comunidades, tags, encuestas...) 
- Bligoo Blog - Noticias corporativas   
- Bligoo Fono - Publica por teléfono  
- Blog Gratis - Crea tu blog gratis

Siete comportamientos de las personas y los entornos 2.0

Enviado por Manuel Gross el 22/02/2012 a las 5:52
Manuel Gross


Web_2.0.jpgPor David Soler  

El Blog de David Soler  

 

Aún me sorprendo cuando en mi entorno alguien me pregunta “¿eso has puesto en Facebook?” o cuando me doy cuenta que siguen asociando redes a diversión, pérdida de tiempo, tontería, pasar el rato, etc. Pero también me pasa con muchísimos “nativos digitales”, lo que aún me sorprende más.

 

Ojo, no me parece mal que alguien use Facebook para subir fotos del partido de fútbol entre colegas y Twitter para soltar cualquier sandez. Pero lo que no acabo de entender es como la gente no ve los beneficios que los entornos 2.0 ofrecen a las personas y las ventajas competitivas que cualquiera puede desarrollar en y gracias a ellos.

 

Voy a hacer una lista, no exhaustiva, de cosas que las personas podemos hacer gracias a algunas aplicaciones que han nacido al amparo de la filosofía 2.0:

 

  1. Informarte y, además, por expertos en un tema concreto. Imagínate que tuvieran cuenta en Twitter los Premios Nobel de Física de los últimos 10 años. Les podrías poner a todos en una lista y en 5 minutos podrías leer exactamente lo mismo que ellos están leyendo y compartiendo en la red. Este es un ejemplo extremo, claro, pero pongámoslo a un nivel más mundano y podrías seguir a gente que para ti son un referente en los temas que te interesan y al final de día absorber la misma información que ellos.
      
  2. Captar conocimiento de gente con más experiencia que tu en algo que necesitas aprender. Podrías seguir y participar en discusiones de LinkedIn donde las personas se juntan en grupos temáticos. Tú haces la pregunta y ya saldrán personas a dar su opinión. Lo mejor de todo es que el tema empezará a mostrar nuevas perspectivas y eso, por supuesto, incrementará el valor del aprendizaje. Todos los días se abren discusiones sobre temas muy interesantes en los miles de grupos que existen en LinkedIn o en cualquier otra red que facilita los debates largos y profundos. Tampoco tienes que empezar nada, simplemente busca y lee. Casi todo está ya hablado y reflexionado, aunque cada nueva discusión le da una visión distinta y enriquecedora al mismo tema.
      
  3. Pero si no te apetece abrir una discusión o una cuenta en LinkedIn siempre puedes buscar conocimiento en Slideshare, en Issuu o en Scribd a través de presentaciones de power point. Hay miles de cada tema y de todo el mundo. Te puede ayudar, además, a inspirarte si eres un formador o un profesor, o si vas a dar una conferencia o tienes que preparar un informe en tu empresa y no sabes cómo enfocar el tema.
      
  4. Youtube es algo más que un lugar para ver los vídeos de los bebés que bailan break-dance o el último vídeo de Madonna. Es un sitio donde muchos colgamos nuestro conocimiento para que sea “digerido” de forma más fácil. Encontrarás todo tipo de tutoriales, de webminar o información práctica para crear cualquier cosa.
      
  5. O puedes navegar por Internet y suscribirte a un montón de blogs de gente interesantísima y experta en un tema y “chupar” todo el conocimiento que van subiendo a su sitio semana tras semana. Lo divertido del tema es que si cuando lees un artículo no quedas satisfecho, le puedes dejar un comentario en el post y seguro que el bloguero te responde. Y eso puede iniciar un interesantísimo debate que nos enriquece a todos. En algunos blogs acaba siendo más interesante la discusión de los comentaristas que el propio artículo que le dio pié.
      
  6. Pero no tienes que usar la web 2.0 solo para captar conocimiento, aprender técnicas concretas, buscar información “curada”, etc., también puedes tener un hobby y seguro que encontrarás o una red que hable de ello o un foro dedicado o simplemente un grupo en Facebook. Tienes un lugar donde hablar sobre los bonsáis, o los puzles 3D o lo que sea que te guste.
      
  7. O puede servirte para desarrollar de forma semiprofesional o, por qué no, con idea de ser profesional en el futuro tu interés por un tema. Internet elimina muchas barreras de entrada. Así que si te gustan las fotos podrías dedicarte a cultivar Flickr, subir tus creaciones, entrar en contacto con otros profesionales, dejar que las usuran para catálogos y folletos y quién sabe si algún día alguien te haría una propuesta económica seria.

 

En definitiva, que cada uno hace en Internet lo que le apetece o lo que le parece que puede hacer pero es una pena dejar pasar de largo algunas cosas que Internet nos regala cada día:crecer como personas y profesionales gracias al aprendizaje continuo y, si es posible, compartido.

 

No hay mejor manera de aprender que de la experiencia y la inteligencia colectiva. Y todo está en Internet, en abierto, libre y, la mayoría de veces, gratis. Solo hay que tener la mente abierta y dispuesta a romper paradigmas mentales. Experimenta… es muy sano.

 

He hablado de conocimiento, de curación de contenidos, de información y de formación pero no quiero olvidar lo más importante de todo esto: las relaciones que estableces. La posibilidad de conocer a gente hiperinteresante que de otro modo no hubieras conocido antes. Solo por eso ya vale la pena.

 

¡Qué tengáis una feliz semana!

 

Publicado el 20 febrero, 2012, por David Soler

 

© 2011 El Blog de David Soler.

Licencia de Creative Commons

Puedes copiar, compartir, adaptar y modificar todo el contenido de este blog pero, por favor,cítame y enlázame. Gracias.

 

……………………………………………….

 

Fuente: El Blog de David Soler    

Imagen: Web 2.0    

 

Tell a Friend ....

 

Artículos relacionados:

 

 - Siete comportamientos de las personas y los entornos 2.0  
- Llega la organización abierta, con adhocracia e ideágoras  
Empresa 2.0: Las cinco claves que definen a la Empresa Abierta  
10 claves para transformarse en una empresa 2.0  
La Organizacion 2.0: Construyendo la empresa social  
10 tendencias que marcan la evolución hacia la Empresa 2.0   
La evolución del concepto de empresa 2.0  
Las diez claves del éxito de la Web social   
Cómo hacer la transición hacia la Organización 2.0  
Cómo transformar una organización tradicional en una Organización 2.0  
Management 2.0 – Las claves para superar el management 1.0 
- Back to Basics: Descripción de la Web 2.0 y sus servicios y aplicaciones claves  
- Web social: ¿logro o producto comercial?  
- Gestión del Cambio: El punto de no retorno 1.0 y las plataformas 2.0  
Sharismo: La esencia de la web 2.0  

 

Estoy en: Facebook - NetworkedBlogs - Delicious - Twitter - Blogalaxia - Bitacoras.com - My Twitter Times

Etiquetas en Bitacoras.com: 

 

 

Publicidad por Bligoo.com

Organizaciones 3.0 y su profesionalización

Enviado por el 19/03/2012 a las 22:45
Manuel Gross

Organizaciones 3.0 o la profesionalización de las organizaciones

  

marzo 9th, 2012 

 

Se habla de organizaciones 1.0, 2.0 y 3.0 (y hasta de 4.0). Se cree que basta estar en las redes o ser una empresa tecnológicamente avanzada para ello y no, bajo mi perspectiva, si hay una característica que diferencia a una organización 3.0 del resto, es su “profesionalidad”.

¿Qué es ser profesional? ser profesional es saber que contrato a alguien para hacerlo lo mejor posible, lo que significa que cuando ve algo que es mejorable lo dice y yo, como responsable de la función, proyecto o actividad, recojo esa mejora, solución o … y la incorporo o potencio, lo cual, también significa, que para ser profesional hemos de desterrar esa costumbre tan española de “tú no estás aquí para pensar”. Es responsabildad de todos utilizar nuestra “cabeza” para algo más que para peinarnos y nadie mejor que quien lleva a cabo una tarea o función, ya sea como colaborador, operario o … para ver qué es mejorable y qué funciona y qué no.

Las redes, la tecnología ayudan pero las redes y la tecnología se quedan desaprovechadas si sólo las utilizamos para una comunicación unidireccional, como una extensión de la “publicidad” y acciones de marketing tradicional. De ahí que cualquier empresa, ya sea multinacional o micro-pyme, puede llegar a ser “organización 3.0″ independientemente de su nivel tecnológico (que obviamente ayuda), para ello lo que sí que tiene que hacer es desarrollar las capacidades básicas que una organización así requiere:

  • dialécticas: hablar es diferente de dialogar

    • hablar es unidireccional, el diálogo es multidireccional.
    • el diálogo conlleva evolución del pensamiento: al profundizar en los “peros” y en lo diferente, hay un desarrollo del mismo y lo que al principio veía como X, puedo/podemos acabar viéndolo como X+1, X-1 o como Y.
    • las “herramientas” del diálogo son:
      • la escucha
      • las preguntas
      • responder a las preguntas directas
      • y ante la diferencia, en vez de “defender” mi postura, atreverme a preguntar y ver esa diferencia como una oportunidad de mejora
    • para dialogar es necesario desterrar algunos mitos y prácticas:
      • pensar diferente es estar “contra mí”: pensar diferente sólo implica que mi educación, mi experiencia, mis vivencias han sido diferentes a las tuyas; que dialogando, es probable que encontremos puntos de encuentro y complementariedad y podamos llegar a converger en soluciones o servicios más completos, que satisfagan a más personas (o en el caso de una empresa, abrirnos a nuevos clientes, compradores o usuarios, es decir, podemos ampliar nuestro mercado u ofrecerles máyor valor añadido).
      • tener razón es la defensa a ultranza de la propia idea: tener razón es buscar la mejora de la idea: las mejores ideas/teorías son 360º (es decir, responden a cualquier “pero” o disensión) y sólo llegan a ser 360º aquellas ideas/teorías o servicios/productos desarrollados en grupo, en el que se expongan diversidad de perspectivas.
      • una idea 360º es siempre 360º: al igual que la informática de hoy tiene poco que ver con la de los primeros programas y ordenadores, hemos de pensar que una teoría, una forma de dar buen servicio en el siglo pasado, hoy es bastante probable que se haya quedado obsoleto y que seguirá siendo 360º en función de que que vayamos integrando las nuevas variables con las que nos vayamos encontrando.
  • con un adecuado desarrollo de la técnica dialéctica, profesionalización de la toma de decisiones mediante análisis más completos y reales de las situaciones: incorporar aquellas perspectivas diferentes y que, en la mayor parte de ocasiones, hemos “aislado” o desestimado por “atentar” contra la nuestra, nos permite adelantarnos y prevenir conflictos. En España tenemos tendencia a ponernos en el mejor de los casos, sin darnos cuenta de que es precisamente este “optimismo iluso”, lo que lleva a pillarnos desprevenidos cuando el problema aparece y estar continuamente “apagando fuegos”, en vez de prevenirlos y adelantarnos a las circunstancias. Hemos de acostumbrarnos a ponernos en “la peor de las circunstancias”, de forma que si llegan a suceder estaremos preparados y si no, mejor que mejor. Es mucho más fácil ir de menos a más que de más a menos:
    • Ejemplo: crisis actual: cuando en el 2006 había un excedente de 1.500.000 ¿? de casas (construíamos más que Inglaterra, Francia y Alemania juntas), cuando la economía española “pivotaba” alrededor de la construcción … ¿durante cuánto tiempo pensábamos que podrían seguir sosteniendo dicho nivel de “producción”? (Hemos de producir en función de las necesidades reales, no en función de lo que queremos producir) ¿qué pasó con las voces que advertimos de lo que podía llegar a sucecer? (¿extremistas, gafes…?) ¿a cuántas empresas -y hasta pueblos enteros- cuya economía dependía de la construcción les ha pillado “desprevenidos”?
    • Ejemplo: economía de guerra actual: la industria que más factura, que mayores márgenes de beneficio deja y que ha seguido creciendo, a pesar de la crisis, es la armamentística (El gran negocio del armamento mundial) ¿cómo vamos a llegar a una sociedad en paz, si los mayores ingresos de los países vienen de una industria así? ¿cómo podemos hacer para trasvasar y aprovechar toda la tecnología, competencias, puestos de trabajo y experiencia que desarrolla este sector hacia una industria que prime la paz? Ideas hay muchas, lo que hace falta es voluntad de querer llevarlo a cabo y abrirse a esas ideas.

Los puntos anteriores nos permitirían aprovechar la crisis actual para revisar nuestra estrategia y realizar un análisis a conciencia de nuestra situación, qué nos ha traído hasta aquí y tomar buena nota para el futuro. Ya que hemos “decrecido”, tomémoslo como dar un paso hacia atrás para para, tomar impulso y poder crecer de forma sostenible y sostenida en el futuro:

  • Qué queremos conseguir, para qué, cuál es la finalidad ¿vivir para trabajar o trabajar para vivir?
  • En función de ello ¿cuál es mi “mercado”? ¿con quién me siento cómodo trabajando? ¿con quién me siento cómodo prestándole servicio porque cumplo con sus expectativas? ¿dónde puedo encontrar a ese cliente? ¿cuáles son sus hábitos?
  • ¿Prefiero vender mucho y competir a precio o vender menos con mejores márgenes y mayor calidad/valor añadido de mi producto o servicio?

Aprovechemos el “parón” de la crisis y hagamos de él una ventaja competitiva. Profesionalicémonos, el clima de la empresa, nuestros colaboradores, nuestros clientes/usuarios y nuestro entorno nos lo agradecerán.

———————-

Entradas relacionadas:

  
Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons

-----------------

Twitter - Facebook


El ADN de las Organizaciones 2.0

Enviado por el 28/02/2012 a las 2:31
Manuel Gross

Explorando el ADN de las Organizaciones 2.0

  

Cabrera Management Consultants 

 

Vivimos tiempos extraordinarios. La Era de la Colaboración es un tiempo de profundas interdependencias económicas, sociales y ambientales. Al fin somos conscientes de que todo está conectado, y de que para construir un mundo realmente sostenible, necesitamos nuevos mecanismos que nos permitan competir y colaborar con los demás más allá de nuestros límites tradicionales.

Este nuevo camino que se abre pasa, necesariamente, por la innovación. El razonamiento es sencillo: si todo cambia a nuestro alrededor, la única alternativa posible es que también nuestras organizaciones sean capaces de cambiar con rapidez. Podemos resumir la situación en unas pocas palabras: antes había que innovar para crecer; ahora hay que innovar para sobrevivir.

El reto al que nos enfrentamos es triple: primero debemos seleccionar lo mejor de nuestra historia; después debemos dejar atrás las partes de nuestra experiencia y de nuestros modelos mentales que surgieron para resolver problemas que ya no son relevantes; y por último, debemos ser capaces de reinventar nuestras organizaciones para garantizar la preservación de aquellos valores y competencias que serán esenciales en el futuro.

No es una tarea sencilla, pero afortunadamente tenemos un excelente espejo en el que mirarnos: la naturaleza. Sólo necesitamos aplicar el patrón que ha hecho posible la evolución de las especies: variedad, selección y retención.

En su evolución, los seres vivos conservan lo esencial de la especie para asegurar su supervivencia; descartan el ADN -la carga genética- que ya no sirve a sus necesidades como grupo; y crean nuevas combinaciones de ADN que permiten a la especie transformarse para superar los nuevos retos exigidos por el entorno. En la conversación de hoy vamos explorar, precisamente, el ADN de nuestras organizaciones, es decir, su cultura. Y vamos a hacerlo de la mano de la biología porque, si lo pensamos bien, las organizaciones se comportan de forma análoga a los seres vivos. Para prosperar, tienen que seleccionar y conservar lo mejor de su historia. Deben ser capaces de llevarlo al futuro. Y, al mismo tiempo, tienen que desarrollar las transformaciones necesarias en su ADN para hacer frente a los nuevos retos y seguir creando valor económico y social en el nuevo entorno.

Cambiar un poco para cambiarlo todo

La buena noticia es que, tal y como nos muestra la propia evolución humana, no hace falta cambiarlo todo de golpe. Algo que, por otra parte, resultaría casi imposible, pues nos obligaría a renunciar a casi todo lo que somos.

La naturaleza nos enseña que unos pequeños cambios en el ADN pueden tener un impacto radical en la capacidad de las especies para adaptarse al nuevo medio y prosperar. Las pruebas están ahí: la secuenciación del genoma del chimpancé reveló que su material genético es, en aproximadamente un 98%, idéntico al del hombre. Sin embargo, el resultado ha sido totalmente diferente.

Un cambio en el ADN de tan sólo el 2% ha proporcionado al ser humano un cerebro superior, y le ha permitido desarrollar avances tan significativos como la habilidad para caminar erguido y para elaborar lenguajes complejos. Esta es, precisamente, la base de nuestra reflexión de hoy: si conseguimos innovar en unos pocos valores significativos dentro de la cultura de empresa, seremos capaces de transformar cualquier estructura, por compleja que sea, en una auténtica organización 2.0, una organización del futuro.

El ADN de una organización es su cultura

Como he comentado, para empezar con este proceso de cambio debemos asumir que las organizaciones, al igual que nosotros, son seres vivos capaces de crecer y evolucionar, y que su ADN está conformado por su propia cultura de empresa, es decir, su forma de ver, entender y hacer las cosas.

¿Cómo es este ADN? La cultura de una organización se va haciendo con el tiempo. Se conforma alrededor de los valores predominantes aportados por los fundadores de la empresa. Se hace eco del estilo de gestión dominante. Y podemos decir que, en general, la gente se siente cómoda e identificada con la cultura actual de su organización.

Realizar cambios en la cultura de una organización es uno de los retos más difíciles que podemos asumir como líderes y, por lo general, solo resulta viable en contextos muy especiales: un cambio brusco en la dirección o un acontecimiento externo, surgido en el seno del mercado, que amenaza la supervivencia misma de la organización (por ejemplo, el nacimiento de una tecnología que puede cambiarlo todo, o el advenimiento fulgurante de un competidor).

El hecho es que las culturas tienden a perpetuarse basándose en los valores dominantes y la endogamia de los directivos, que suelen contratar a gente afín a sus ideas y sus esquemas mentales. Como resultado de este proceso, la cultura de la organización se ve reforzada con las nuevas incorporaciones.

“No hay tal cosa como una organización disfuncional, porque cada organización está perfectamente alineada para lograr los resultados que obtiene “. Jeff Lawrence

Variedad, selección y retención

Como he adelantado, para lograr que nuestra organización cambie, podemos aplicar el patrón que ha hecho posible la evolución de las especies: variedad, selección y retención. Estos son los pasos:

1. Variedad. Debemos lanzar una gran variedad de iniciativas de innovación, a modo de “botes salvavidas”, que nos permitan explorar y desarrollar las nuevas competencias y valores organizativos necesarios para hacer frente a los desafíos presentes y futuros.

2. Selección. Después, debemos seleccionar aquellas iniciativas que funcionan. Tenemos que buscar entre lo mejor de nuestra herencia anterior hasta encontrar aquellos valores y competencias esenciales que debemos conservar y desarrollar para asegurarnos una posición diferencial en el futuro.

También debemos detectar aquellos aspectos de nuestra cultura que surgieron para resolver problemas que ya no son relevantes en el contexto actual, y para superar experiencias anteriores que resultaron conflictivas, y que hoy pueden mermar nuestras energías a la hora de afrontar los nuevos retos.

3. Retención Finalmente, necesitamos la capacidad de retención necesaria para consolidar esas iniciativas de éxito como actividades centrales de la organización. En este paso, debemos eliminar la “parte sobrante” para asegurarnos de que el legado anterior no acaba con nuestro sueño.

Para completar este proceso de innovación, todavía tenemos que dar un paso más, puede que el más importante: hemos de mirar hacia delante con humildad. Ante un futuro tan cambiante e incierto, lo importante no es lo que sabemos, ni los cambios que somos capaces de intuir basándonos en nuestras experiencias anteriores; lo realmente importante es “lo que no sabemos”.

Por eso, debemos quitarnos las gafas y los filtros que nuestros modelos mentales han interpuesto entre nosotros y la realidad. Como he dicho al principio, estamos viviendo tiempos extraordinarios, y esos tiempos requieren nuevas formas de creación de valor, tanto económico como social. Es algo que debemos asumir. Necesitamos nuevos valores que nos permitan avanzar hacia un desarrollo más sostenible, y hacia un mundo más justo y solidario.

10 mutaciones clave: nuevos genes para una nueva era

No te engañes: los cambios son imprescindibles. Si queremos sobrevivir a las exigencias planteadas por el nuevo escenario, debemos ser capaces de identificar y lanzar, cuanto antes, aquellas iniciativas de innovación necesarias para adaptar nuestra cultura organizativa a los tres retos fundamentales de la Era de la Colaboración: participación (política, organizativa, educativa), colaboración y transparencia.

Mutar para sobrevivir. Dentro del ámbito de la biología, la mutación es una alteración en el ADN que produce un cambio de características. El ser vivo puede transmitir este cambio a su descendencia. De manera análoga, nosotros necesitamos lanzar iniciativas de innovación que nos permitan mutar nuestros valores y culturas organizativas. El objetivo final es transformar las estructuras actuales en auténticas organizaciones 2.0.

Estas son las 10 propuestas de innovación que hemos lanzado desde  CabreraMC Confío en que te sirvan como inspiración:

1. De organizaciones centradas en procesos a organizaciones centradas en las personas. Las personas son el corazón de la organización. Son las personas las que conforman la base cultural -el ADN- mediante su actuación en equipos de trabajo, redes y comunidades de interés. Por eso debemos avanzar hacia organizaciones humanistas, en las que todo el mundo tiene la oportunidad de participar, de aportar lo mejor de sí mismo para generar valor económico y social.

2. Del poder de la jerarquía al poder de la autenticidad y el valor añadido. Los retos a los que nos enfrentamos son demasiado complejos como para resolverlos de forma individual. Las repuestas ya no pueden venir de líderes carismáticos situados en lo alto de la pirámide organizativa. El liderazgo y la innovación deben ser un trabajo compartido por todos.

3. Del liderazgo como puesto al liderazgo como proceso de creación de valor. Un líder no es un líder sólo porque ocupa un “puesto” de líder. Ser el director o el presidente no garantiza, en absoluto, que las decisiones tomadas sean la más acertadas. Sólo creando valor a través de las personas podemos construir un auténtico liderazgo sostenible en esta nueva Era de la Colaboración.

4. Del “ordeno y mando” al compromiso y las decisiones participativas. La idea de que para movilizar el esfuerzo humano se requiere una legión de supervisores y burócratas es un anacronismo que, como todo “legado”, se resiste a desaparecer. Los nuevos modelos de creación de valor no se basan en la obediencia y la diligencia de las personas, sino en el compromiso, la iniciativa, y la creatividad de las personas, y éstas son contribuciones que no se pueden “mandar”, sino que hay que “merecerlas”.

5. De “silos” funcionales infranqueables a organizaciones sin fronteras. La Red nos permite participar, crear y aprender de forma colaborativa en estructuras abiertas y basadas en la confianza. Las fronteras de nuestras organizaciones se están volviendo líquidas. Los procesos de decisión deben estar libres de prejuicios, y deben aprovechar el conocimiento colectivo de toda la organización.

6. Del “aquí lo hacemos así” a la diversidad y la innovación abierta. La Red se ha convertido en una gigantesca plataforma de colaboración que todos los días nos enseña una regla básica: compartir es la forma más poderosa de crear valor. Hoy todos podemos aprender, podemos crecer y desarrollarnos, podemos crear e innovar y dar sentido a nuestras vidas en redes globales basadas en la transparencia, la autenticidad y la confianza.

7. De la “Zona de Confort” del pasado a la “Zona de Excelencia” del futuro. Para abandonar la zona en la que nos sentimos cómodos gestionando el Statu Quo, debemos reducir drásticamente el peso y la fuerza del pasado, facilitar la innovación, potenciar a los renegados y desarmar a los “passion killers”.

8. Del miedo a tomar decisiones a la gestión de la incertidumbre creativa y productiva. La falta de confianza y el miedo son elementos tóxicos que impiden la innovación y el compromiso, y que por lo tanto deben ser eliminados de los sistemas de gestión del futuro. Como nos explica Pilar Jericó en su libro, el miedo nos impide tomar decisiones y ser creativos, nos sumerge en la inseguridad y nos impide desarrollar nuestro potencial.

9. De la comunicación unidireccional al diálogo abierto interactivo. Liderar es conversar. Debemos participar activamente en las conversaciones que mantienen nuestros clientes, nuestros suministradores y nuestros propios empleados. Sólo así podremos saber qué hay que hacer y qué hay que dejar de hacer; qué nuevos productos y servicios demandan nuestros clientes; y qué tipo de organizaciones debemos diseñar para atraer y retener el nuevo talento digital.

10. De la opacidad organizativa a la transparencia del valor añadido. La colaboración masiva tiene un impacto radical en la transparencia de las organizaciones. De forma similar a lo que ha ocurrido con Internet en los mercados -hemos visto que ha creado mercados más eficientes- la transparencia en las organizaciones crea organizaciones más flexibles y eficientes. La transparencia debe ser un valor practicado a todos los niveles. Tenemos que expresar con sinceridad las deficiencias y retos a los que nos enfrentamos.

¿Cuales son tus propuestas?

Seguramente estaremos de acuerdo en que si todo cambia a nuestro alrededor, también nosotros tenemos que cambiar. Y en que ha llegado el momento de innovar. Ahora ya conoces mi propuesta, que consiste en poner en práctica un nuevo liderazgo de tipo adaptativo, basado en los principios básicos de la teoría de la evolución: variedad, selección y retención.

Creo que ha llegado tu turno. ¿Crees que cambiando un pequeño porcentaje del ADN de la organización seremos capaces de cambiarlo todo? ¿O piensas que es mejor empezar desde 0? ¿Cuál ha sido tu experiencia?

Me gustaría saber cuál es tu opinión. Mi experiencia me dice que todavía nos queda mucho camino por explorar, y que esta exploración debe ser compartida, porque ya no existen los líderes omnipotentes y visionarios, capaces de encontrar la respuesta para todo.

Estoy seguro de que, entre todos y todas, encontraremos la fórmula para convertir nuestras estructuras tradicionales en auténticas organizaciones 2.0; es decir, en organizaciones preparadas para afrontar con éxito los retos del futuro.

-----------------

Twitter - Facebook


Comentarios de este artículo en RSS

Compartir este artículo

Tell a Friend

AddThis Social Bookmark Button


 

Share on Facebook

Buscar en artículos y comentarios


Web Imaginactivo

Feed RSS

Facebook

En Twitter

Mis favoritos

Pueden seguirme en

- Facebook
- Twitter  
- Delicious (Están todos mis posts publicados en el blog, en Facebook y en Twitter)
- Google+ 
Follow Me on Pinterest
manuelgross Twylah Fan Page
mailonpix.com

eXTReMeTracking

eXTReMe Tracker

Estadísticas

Texto libre

Aquí puedes escribir lo que quieras

Más management